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| Ernesto Díaz, CEO de Marsh Chile. |
Por Ernesto Díaz, CEO de Marsh Chile.
Durante la pandemia de COVID-19, el mundo empresarial fue testigo de una interrupción sin precedentes en la logística global. Desde la escasez de microchips que paralizó industrias enteras, hasta la dificultad para conseguir insumos tan esenciales como envases, fertilizantes, equipos médicos y medicamentos, las compañías aprendieron por la fuerza que la eficiencia de una cadena de suministro no garantiza su resiliencia.
Justo cuando muchas empresas comenzaban a recuperar cierta estabilidad, el conflicto en Medio Oriente, con la situación en Palestina e Irán, volvió a introducir un nuevo foco de incertidumbre en el comercio global. La tensión en una región clave para la producción y distribución de energía ha generado volatilidad en los precios del petróleo y del gas, además de riesgos para rutas marítimas estratégicas que conectan Asia, Europa y otras economías. Este escenario ha vuelto a poner en evidencia la fragilidad de una economía hiperconectada y altamente dependiente de determinados corredores logísticos y zonas geopolíticas críticas.
Por años, el paradigma dominante fue el "just-in-time": producir y entregar justo a tiempo, sin inventarios excesivos y aprovechando al máximo la eficiencia operativa. Sin embargo, esta estrategia, si bien eficaz en tiempos estables, demostró ser vulnerable ante shocks externos. Hoy, el desafío ya no es solo optimizar, sino también anticiparse y gestionar.
En este nuevo contexto, la reevaluación de la resiliencia en las cadenas de suministro se ha vuelto una prioridad para directorios y gerencias de riesgo. Ya no basta con saber quién es mi proveedor directo. Es necesario tener visibilidad múltiple: conocer en profundidad los proveedores de mis proveedores, geografías críticas, dependencia de materias primas sensibles, y exposición a conflictos geopolíticos, eventos climáticos extremos o restricciones regulatorias.
Y aquí es donde la inteligencia artificial marca un antes y un después. Un análisis exhaustivo y en tiempo real de una cadena de suministro global, con decenas o cientos de proveedores interconectados, simplemente no era factible con las herramientas tradicionales. Sin embargo, hoy con las capacidades de aprendizaje autónomo, procesamiento de lenguaje natural y análisis de grandes volúmenes de datos, existen nuevas herramientas tecnológicas con las que es posible construir una visión integral, automatizada y permanentemente actualizada de los riesgos que enfrenta una compañía en su cadena de suministro.
Estas soluciones combinan inteligencia de datos, analíticas predictivas y modelos de exposición para identificar puntos de quiebre y sugerir escenarios de mitigación. Se trata de un salto cualitativo que transforma la gestión del riesgo desde una mirada reactiva hacia una visión proactiva y estratégica.
Este análisis se vuelve particularmente relevante en un mundo marcado por el right-shoring. Adicionalmente, la actual inestabilidad tarifaria, ha incrementado la urgencia de revisar las cadenas de suministro y el origen directo o indirecto de los productos y materias prima. No se trata de cerrarse al mundo, sino de construir una red de abastecimiento más robusta, flexible y preparada para enfrentar la incertidumbre.
En Chile, a pesar de ser un país relativamente pequeño, contamos con industrias de gran tamaño y con empresas de clase mundial altamente insertadas en el comercio internacional. Desde la minería y el agroexportador, hasta la salmonicultura y la manufactura de alimentos, las compañías chilenas tienen un nivel de exposición a las cadenas de suministro globales que exige una gestión activa, estratégica y continua del riesgo. Incorporar el monitoreo constante de la cadena de suministro como parte fundamental del modelo de negocios no es solo una buena práctica: es una necesidad competitiva.
La cadena de suministro del futuro no será la más económica ni la más eficiente: será la más inteligente. Y para eso, hay que verla completa, entender sus vulnerabilidades y anticipar el riesgo antes de que este se materialice.
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