CHILE EN MOVIMIENTO Cómo convertir la logística B2B en un motor de sustentabilidad y competitividad Por Sergio Fontecilla Maldini, Logistics Manager en Linde Chile y miembro del Pilar de Sostenibilidad del Supply Chain Council Chile. La logística B2B a nivel global está atravesando una profunda revolución verde. Las economías desarrolladas avanzan con decisión hacia la electrificación, la digitalización y el uso de combustibles renovables, integrando camiones eléctricos y de hidrógeno en corredores estratégicos, respaldados por infraestructura robusta y políticas públicas que incentivan la eficiencia. En este escenario, la inteligencia artificial y la telemática permiten optimizar rutas, reducir tiempos muertos y anticipar mantenimientos, generando ahorros de hasta un 30 % en consumo energético y emisiones. A ello se suma la incorporación de combustibles como el biometano y el BioGNL, que aprovechan redes existentes y permiten reducciones inmediatas de CO2, incluso con balances de carbono negativos en ciertos casos.
Chile no es ajeno a esta transformación. La Ley de Eficiencia Energética y la implementación de la norma Euro VI para vehículos pesados han elevado el estándar tecnológico del transporte, obligando a una gestión más rigurosa de los consumos. Iniciativas como Giro Limpio certifican flotas y promueven el uso de telemetría, mientras que los pilotos de BioGNL en la Ruta 5 y la homologación del primer camión a hidrógeno verde marcan hitos concretos en la transición. Paralelamente, la electromovilidad avanza en segmentos regionales y operaciones back to base, apoyada por acuerdos público-privados y aprendizajes en infraestructura de carga.
La adopción de telemática e inteligencia artificial ya está entregando resultados tangibles en reducción de combustible y emisiones, habilitando además reportes bajo estándares como la ISO 14083, cada vez más demandados por clientes B2B. El momento de acelerar la transformación logística El futuro es prometedor y Chile tiene una oportunidad real de liderazgo. Para capitalizarla, es imprescindible medir y transparentar las emisiones con datos confiables, optimizar la operación actual mediante telemetría, conducción eficiente y mantenimiento predictivo, y avanzar hacia una transición inteligente que combine BioGNL en rutas troncales, camiones eléctricos en trayectos regionales y pilotos de hidrógeno en corredores portuarios y mineros. En paralelo, se requiere desarrollar infraestructura estratégica a través de hubs energéticos en concesiones viales que integren carga eléctrica, hidrógeno y BioGNL, así como formar capital humano especializado en electromovilidad y seguridad avanzada. Convertir la sustentabilidad en productividad implica reducir el consumo energético y las emisiones por tonelada-kilómetro con evidencia auditable. Esto no solo permite cumplir metas climáticas, sino que posiciona a la logística chilena como un actor competitivo frente a embarcadores globales que ya exigen trazabilidad, eficiencia y desempeño ambiental verificable. |