LA LOGÍSTICA EN CHILE Un gigante silencioso que comienza a revelar su verdadero impacto Por Mauricio Casanova, Director de Inteligencia de Datos de Conecta Logística. La logística en Chile cumple un rol clave, aunque hasta ahora ha sido difícil medir su verdadero impacto. A pesar de que la economía del país está intrínsecamente ligada al comercio, la verdadera magnitud de la contribución logística permaneció en las sombras, difícil de cuantificar y, por lo tanto, de valorar en su justa medida. Esta falta de información dificultó la toma de decisiones estratégicas, como por ejemplo en lo que respecta a la inversión pública para optimizar el sector. Ante este escenario, como Conecta Logística nos propusimos cambiar esta realidad, abordando dos desafíos: la cuantificación de un indicador de costo logístico de comercio exterior y la medición del aporte en la economía del sector logístico.
Históricamente se asumió que los costos logísticos en Chile representaban un 18% ad-valorem, casi el doble que el promedio de los países de la OCDE (9%). Sin embargo, esta cifra carecía de una metodología de cálculo clara. A través de un esfuerzo pionero, en colaboración con el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) y Corfo, desarrollamos una metodología replicable para estimar los costos logísticos de comercio exterior, basada en el procesamiento de datos del Servicio Nacional de Aduanas y la modelación de tarifas de transporte de carga terrestre. Los resultados muestran que los costos logísticos ad-valorem en Chile, para productos de importación no combustibles y productos de exportación no minera, oscilan entre el 8% y el 12%. Es más, según la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas (UNCTAD, por su sigla en inglés), los costos de transporte internacional de Chile, en relación con el valor de sus productos, son equivalentes al promedio de los países de la OCDE para el año 2021. Esta nueva perspectiva desmitifica la idea de costos desorbitados y nos posiciona en una realidad más cercana a los estándares internacionales.
Ahora bien, para cuantificar el impacto general del sector en la economía, nos enfrentamos a un nuevo desafío: en las Cuentas Nacionales el sector Transporte agrupa actividades de carga y pasajeros, lo que impedía una evaluación directa del sector logístico. Para superar esta limitación, calculamos los factores de carga en 2024, que permitió identificar y aislar las actividades directamente relacionadas con la logística.
Esto se logró utilizando la metodología de matriz insumo-producto (MIP), una herramienta ampliamente utilizada para describir las relaciones intersectoriales de una economía. Los datos utilizados provienen del Banco Central y del Servicio de Impuestos Internos. Para garantizar la rigurosidad de los resultados obtenidos en este análisis, estos fueron revisados por equipos técnicos del Banco Central de Chile. Una contribución al PIB que redefine prioridades Los hallazgos son contundentes y transformadores. Según los últimos datos disponibles de las cuentas nacionales del Banco Central (2022), como Conecta Logística estimamos que el 4% del PIB de Chile corresponde al sector logístico. Esta cifra supera a sectores como “Transporte de Pasajeros” (3%), “Agropecuario-silvícola y Pesca” (3%) y “Electricidad, Gas, Agua y Gestión de Desechos” (2%). Lo anterior no solo pone en perspectiva el tamaño del sector, sino que lo eleva al mismo nivel de importancia que los pilares tradicionales de la economía chilena.
Además de su participación directa en el PIB, la logística posee un carácter habilitante que le confiere un impacto multiplicador significativo en la economía. Nuestros estudios revelaron que, por cada dólar adicional en el sector logístico, la producción total de la economía aumenta en 2,5 dólares. Esto subraya su rol como motor indispensable para otros sectores productivos, siendo las actividades con mayores encadenamientos productivos con la logística el “Comercio, hoteles y restaurantes”, la “Industria manufacturera” y el sector “Agropecuariosilvícola y Pesca”.
El futuro de Chile, como bien señalan Juan Carlos Muñoz, Ministro de Transportes y Telecomunicaciones, y Mabel Leva, Directora Ejecutiva de Conecta Logística, depende en gran medida de su capacidad para seguir avanzando hacia una logística eficiente y sostenible. Esto implica potenciar de manera colaborativa ejes clave como la intermodalidad, el desarrollo de infraestructura, la adopción tecnológica, la gobernanza y el capital humano. La logística eficiente no es un lujo; es una necesidad imperativa para el país. Su impacto se extiende más allá de la economía, siendo fundamental para el diario vivir de toda la ciudadanía, presente en necesidades básicas como la salud, la educación y la alimentación.
Los resultados de este estudio no solo brindan una cuantificación inédita del aporte de la logística a la economía chilena, sino que también proporcionan una metodología replicable para su monitoreo continuo. Este avance es fundamental para la evaluación de impacto de proyectos que busquen aumentar la producción del sector logístico. La colaboración entre el sector público, privado y la academia, como lo demuestra el trabajo que hemos hecho como Conecta Logística, es la clave para seguir desvelando el verdadero potencial de la logística en Chile y asegurar un futuro próspero y conectado. |