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PLATAFORMAS ELEVADORAS
Más que solo altura

Beneficios como procesos más productivos, versatilidad y sustentabilidad son parte de las razones que han llevado a que las plataformas de elevación ganen terreno en el mercado. Este mes, en nuestra Mesa de Trabajo, reunimos a reconocidos actores de la industria de plataformas elevadoras, para conocer más sobre su evolución y tendencias, y el creciente rol que están jugando en el sector logístico y de bodegaje.

Las plataformas elevadoras están presentes en una amplia variedad de aplicaciones, incluyendo la construcción, la industria y, por supuesto, la logística, donde son comunes en labores como inventario, picking y mantenimiento de centros de distribución o bodegas. Se trata de una industria marcada por el boom que se produjo en 2005, cuando los proveedores de maquinarias empezaron a instalarse con oficinas en el país y, con eso, toda la dinámica de repuestos asociada que involucran estos equipos.

Maquinarias de brazos articulados y tijeras son parte de esta categoría. Según detalla Flavio Kortmann, Venta Zona Sur de Chile Snorkel Lift & Xtreme Manufacturing de Ahern Chile, también figuran los elevadores de mástil, que se alzan verticalmente; los brazos telescópicos, aquellos sobre 60 metros, y que no posee ninguna articulación; los modelos unipersonales, que son más pequeños; y también se pueden mencionar como una herramienta complementaria los manipuladores telescópicos, que ayudan a levantar el peso y, a la vez, acercan la plataforma de elevación para poder cumplir el trabajo.

Es un mercado que naturalmente ha evolucionado, pero que para eso requirió educar con respecto al beneficio de la modalidad de arriendo, que hoy domina (con un 70%-80%) y de las mismas plataformas. Así lo destaca Fabiola Fadel, Gerente General de Comercializadora Industrial W&L, para quien “también ha influido todo el tema de sustentabilidad y el que hoy las flotas eléctricas deben ser prácticamente el 80% del negocio, así como el hecho de que estos equipos aceleran mucho los procesos y los tiempos de producción, sobre todo de en términos logísticos, y de trabajar en espacios cerrados”.

Flavio Kortmann, AHERN.
Pablo Valenzuela, DERCOMAQ.
Fabiola Fadel, W&L.
Álvaro Valdebenito, AHERN.
Dorian Palma, CAEMP.
Duilio Bissone, EMARESA RENTAL.

Agrega que actualmenta la industria también está exigiendo más altura y eso también ha sido algo sorpresivo. De hecho, la altura es el futuro en lugares como la capital, donde toda la expansión de la ciudad va creciendo hacia arriba más que hacia los lados. Si bien antes se hablaba de plataformas elevadoras de hasta 20 o 22 metros, hoy día efectivamente la demanda implica proveedores de 40 metros, que aún son pocos, pero que han podido dar esa apertura al negocio en esta industria. “En este sentido, la seguridad es clave, porque además del bienestar de las personas, un error en este ámbito puede costarle una obra completa a un cliente y a un proveedor la reputación del negocio”, advierte la ejecutiva.

Es un mercado donde el dinamismo se mantendrá y con diversos actores, incluyendo varios proveedores pequeños que plantean una competencia importante de precios. Coincide Pablo Valenzuela, Key Account Manager JLG en DercoMaq, en que es un mercado con variados actores, donde se puede ver desde tanto la demanda equipos con pocos años de uso, con alturas sobre los 40 metros, como pequeños flotistas con equipos de segunda mano que tratan de ir a una competencia de precios en mercados probablemente más urbanos. “Por eso, como proveedor, es muy importante, identificar el nicho de mercado al que se quiere llegar. Y tener una flota diversificada para poder apuntar a esos negocios”, añade.


Tendencias en uso

Las plataformas de elevación son equipos que están presentes en diferentes sectores, como minería, instaladores de letreros publicitarios, construcción, mantenimiento e interiores de edificios y bodegas, etc. “Por ejemplo, en el momento en que se están realizando los detalles de terminación de un edificio: aire acondicionado, red de incendios, sistemas de seguridad, etc. Todo lo que está en el techo”, explica Álvaro Valdebenito Ventas R.M / Zona Norte de Chile Snorkel Lifts & Xtreme Manufacturing de Ahern Chile.

En este contexto, el ejecutivo de Dercomaq indica que hay una tendencia que está penetrando fuerte: equipos de low level access, que son para hacer modifi- caciones dentro de edificios ya construidos. “Estos se construyen con un horizonte de 70 a 80 años, pero el interior se modifica aproximadamente cada siete. Entonces, es una variante que también se está abriendo y a la que hay que poner bastante atención para poder desarrollar más negocios, porque la plataforma de altura de 12 metros ya está en todos lados”, asevera.

“De hecho, muchos clientes compran estos equipos para la limpieza de fachadas, simplemente para hacer mantención y limpieza de interiores, aseo y mantenimiento industrial”, señala Flavio Kortmann. Un ejemplo de cómo va evolucionando el mercado, cuando ya su uso se transforma en una necesidad permanente y no solo en una oportunidad de un momento.

En el rubro logístico, en períodos de inventario, los proveedores destacan que se eleva sustantivamente el volumen de arriendo de plataformas de elevación.

“Asimismo, hay un mundo que se está abriendo a esto, que antes era muy reacio a tener equipos eléctricos de apoyo y que es el mercado telco. Hay empresas que trabajan como contratistas para este rubro y están replicando un poco lo que se hace en Estados Unidos o Canadá, de ya no tener la escala arriba de la camioneta, sino que tener una plataforma. Si bien el costo es mayor da la seguridad de tener a la persona dentro de un canastillo, con su arnés conectado, que es muy distinto a una escala que se apoya en un poste”, detalla Dorian Palma, Desarrollo Comercial y Ventas de CAEMP Chile.

Al respecto, Pablo Valenzuela señala que es posible hacer un cruce entre el nivel de desarrollo del país y el tipo de equipos que demanda. Por ejemplo, el uso de plataformas low level access, que se utilizan para trabajos de mantenimiento y reparación en alturas bajas, principalmente en espacios reducidos y frágiles, es una alternativa segura y eficaz a las escaleras, pero su masificación también va en relación con cómo la economía se ha desarrollado y el nivel de conciencia. Si aún se puede ocupar andamios en un piso 5, probablemente la plataforma eléctrica aún no sea prioridad.

A lo largo del país, la realidad también es dispar. En el sur, por ejemplo, todavía no se produce un crecimiento explosivo. “Estamos en un proceso todavía de pasar del andamio a las plataformas. Pero es cierto, una vez que las ciudades comienzan a crecer hacia arriba, empieza a incrementarse también la demanda por estas plataformas”, dstaca el ejecutivo de DercoMaq.

Así vemos el caso de Puerto Montt, una ciudad grande que está creciendo en construcciones en altura y tiene una gran presencia de plataformas, mientras Osorno, una ciudad pequeña, donde el edificio más grande tiene 15 pisos, está recién en proceso de formar y comenzar con plataformas elevadoras. “Aquí hay un campo muy grande donde aún crecer, aunque todavía a un ritmo lento”, añade.


Avances en autonomía, peso y más

En relación a los principales avances que han tenido las plataformas elevadoras en los últimos años, claramente hay una mayor autonomía energética. Según explica Pablo Valenzuela, hay una muy buena experiencia en pasar de baterías convencionales a baterías de litio. Los clientes lo valoran bastante porque como no hay mucha cultura de cuidado de las máquinas (por ejemplo, la ocupan como montacargas cuando no lo son), tampoco se respetan los ciclos de carga como corresponde, lo que daña la capacidad de las baterías. En cambio, la tecnología de litio permite cargar el equipo en períodos cortos.

Y no se trata solo del cambio de batería. Según explica el profesional de CAEMP, esto genera también un cambio en lo que acompaña al equipo, que es lo que lo mueve finalmente: la bomba hidráulica. “Hay mucha diferencia entre las bombas antiguas, más grandes y con menos potencia. Hoy en día se van actualizando y haciendo más pequeñas, pero con más potencia”, destaca.

De esta manera, así como cambia la batería, lo hace también la bomba hidráulica, el sistema que usa y todo se va adaptando a nuevos sistemas. “Hay incluso algunas plataformas que traen partes de aluminio en el armazón, ya no solamente fierro, lo que baja el peso considerablemente”, agrega. Además, la cantidad de componentes que trae el equipo han ido disminuyendo, lo que implica también un mantenimiento más rápido.

Otro elemento es el peso, un aspecto que, a juicio de la ejecutiva de W&L, a veces estas maquinarias no han podido resolver, y por eso siguen existiendo los andamios. “Cuando trabajas en superficies delicadas, efectivamente hay máquinas que tienen bajo peso, que son unipersonales, pero si necesitas una plataforma más pequeña, hay pocas y el tema de riesgo de seguridad también es mayor. Si consideramos el peso de la batería y de la persona, hay superficies que no cumplen”. Esto, a su juicio, seguirá evolucionando en la industria, de manera que se logre tener equipos que, por ejemplo, sean capaces de bajar a lugares a los que hoy no pueden. En este sentido, las maquinarias asiáticas han dejado atrás el tabú de que son menos fuertes o seguras.

Y eso se ha ido transformando también porque han llegado varios actores al país. Otros avances en los productos se ven en los sistemas de brazos articulados y en nuevas tecnologías, como las arañas, con actores relevantes y demanda por parte de los clientes, que antes no se veía, una evolución que también viene dada por la garantía y la disponibilidad de repuestos de las máquinas en el mismo país.

En términos de ergonomía, los avances apuntan también a la seguridad. Según explica el ejecutivo de DercoMaq, el principal problema de este tipo de equipos es que los operadores están acostumbrados a desplegarlos mirando el comando y no hacia donde van subiendo. Es decir, se quedan atentos al joystick y cuando van subiendo se atrapan en los techos. Atendiendo a esto se ha ido desarrollando una serie de sensores para evitarlo.

Otro riesgo en este sentido es la electrocución al entrar en contacto con cables eléctricos. Según explica Dorian Palma, este punto está en el número uno en accidentes con estas plataformas. Las caídas también figuran como uno de los principales. Por ejemplo, cuando se produce una “catapulta”, un fenómeno peligroso que puede ocurrir cuando la plataforma elevadora sufre un movimiento brusco, por ejemplo, al pasar un resalto, lo que puede provocar que el operador salga violentamente expulsado de la cesta y caiga al suelo. “También hay riesgos como los incendios, entre otros, por eso lo que buscamos es que todos los colaboradores y las personas que usan estas plataformas, tengan una adecuada capacitación y certificación. Y puedan hacerse parte de este mundo de manera segura”, afirma.


Capacitación y seguridad

En esta área, el tema de la capacitación es un proceso que va mucho más lento que la industria. “Hoy día no necesariamente está regulado si el operario está certificado y capacitado e incluso con un mínimo de antecedentes médicos, que es el “desde” para entrar a cualquier faena en minería”, explica Fabiola Fadel y añade que en W&L han tenido que incorporar áreas específicas que se hacen cargo de inducción y capacitación y están al servicio tanto del área técnica como de ventas, para asegurarse en cada arriendo de lo mínimo que tiene que saber ese operario para que use de buena forma la plataforma elevadora.

Para el ejecutivo de CAEMP, “podemos diferenciar la empresa que por obligación necesita un curso. Por ejemplo, ya que su mandante, una minera, le solicita que la persona que operará una camioneta o una plataforma tenga un curso para hacerlo. Y otro segmento de empresas que por sí mismas quieren capacitarse para que no se generen accidentes y cuidar a sus trabajadores, como las mineras. Pero, generalmente, la mayoría es solo por obligación”. Agrega que, además, muchas veces se confunde el tema de la certificación con la capacitación. “Yo puedo capacitar a cualquier persona en diez minutos, pero certificarla y darle un diploma y que esté eso validado bajo una norma, es distinto. Son horas de capacitación”.

En este sentido, a juicio de Duilio Bissone, Gerente Unidad de Negocio de Emaresa Rental, “en las empresas constructoras hay generalmente gente que puede operar la máquina, pero en el resto de las industrias no hay un operador capacitado que pueda hacerlo. Y ahí tenemos una ventaja de entregar un servicio completo con operador incluido”.
También es importante capacitar bien al área comercial de cada empresa para poder avanzar en el sistema de las plataformas. En este sentido, los proveedores coinciden en que el área comercial tiene que ser un buen recomendador del equipo, e idealmente hacer visitas a terreno que permitan tener una orientación, porque es la única forma de asegurar no solamente la buena usabilidad de plataforma, sino que también la seguridad y todo lo antes mencionado.

Según destaca Álvaro Valdebenito, “en el momento en que se recibe un llamado de un alquilador debemos preguntarle: ¿Para qué quiere el equipo? ¿A qué altura va a trabajar? ¿En qué lugar? ¿Es zona que no es compacta o limpia? ¿En qué tipo de suelo?”. De esta manera, añade, se puede determinar la plataforma elevadora en relación al trabajo que se va a hacer, y buscar un equipo específico, ya sea mástil, ya sea un equipo de empuje para trabajar en interior, un modelo articulado, o un equipo telescópico para pasar algún montículo.

Para la profesional de W&L, al elegir el tipo de plataforma, lo que manda es siempre la altura, es decir, a cuántos metros se trabajará. Luego de eso es importante saber en qué formato. Si es necesario ingresar en algún lugar, por ejemplo, una tijera no sirve, entonces es útil un brazo articulado. Otro aspecto es la potencia necesaria, así como el peso que puede soportar la superficie. No obstante, la mayor cantidad de requerimientos pasan por plataformas tijeras de 8 a 12 metros de altura, considerado el estándar más común hoy en día.

Finalmente, respecto a la elección del proveedor, los participantes coinciden en que en arriendos cortos o diarios son importantes tres factores: primero el stock y disponibilidad del equipo, luego el precio y finalmente el modelo. Ahora, en arriendos mensuales o de larga data, el servicio puede ser un factor importante por el respaldo si el equipo falla. En este caso, el precio pasa a ser menos prioritario que el servicio, porque este aspecto incide en poder mantener el equipo en obra en forma constante y cumplir con los tiempos.

Noviembre 2023
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Comentarios acerca de este artículo
Dorian Palma CAEMP (24/01/2024)
Fue una excelente jornada de conversación y aprendizaje.
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