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El trabajo nocturno como riesgo psicosocial
Por Daniela Campos, Psicóloga y Rodrigo Pinto, Ergónomo, ambos de la ACHS.
El trabajo en turnos es uno de los factores de la organización del trabajo de mayor relevancia en Ergonomía y Salud Ocupacional. Para evitar consecuencias en la salud de los trabajadores, es necesario un equilibrio entre las horas de trabajo y de descanso.
Daniela Campos
Rodrigo Pinto

Se define el Trabajo en Turnos como aquel que se realiza en horarios alternados de la jornada (por ejemplo, cambios entre turno matutino, vespertino y nocturno) o bien en forma permanente en horarios inusuales en el día (turno permanente de noche). Cerca del 25% de la población laboral dependiente trabaja en algún sistema de turnos.

Los seres humanos somos criaturas diurnas que poseemos ritmos biológicos, los que, bajo condiciones normales, están alineados para determinar las fases del sueño durante la noche y vigilia durante el día. Estos patrones pueden ser “alterados” por factores exógenos, como por ejemplo, los horarios de trabajo. Una desincronización del ritmo biológico con el ciclo ambiental, podría repercutir en la salud de las personas. Asimismo, tenemos una inercia a la orientación diurna, por lo que es posible adaptarse al trabajo nocturno, aunque lentamente y nunca del todo, ya que nuestro organismo está mejor preparado para mantenerse alerta y activo durante el día.

En forma complementaria, vivimos en una cultura “diurna”, donde se espera que la interacción social y familiar se lleve a cabo fundamentalmente durante el día, las tardes o los fines de semana. Esto origina que los trabajadores que trabajan en turnos tengan más dificultades en mantener las relaciones habituales en su ambiente social.

En síntesis, este tipo de labor puede provocar consecuencias desfavorables sobre los trabajadores a través de tres vías:

Alteración de los ritmos circadianos.

Alteración de los patrones socio-temporales (trastornos de la vida familiar y social).

Cambios desfavorables en los estilos de vida (por ejemplo, aumento de consumo de tabaco, alimentación deficiente o irregular, etc.).

En Chile, las encuestas señalan que las quejas más comunes de los trabajadores de turnos se relacionan con las alteraciones de la vida familiar y social. El tiempo destinado a estas actividades sociales depende del horario de trabajo y de la flexibilidad de esos eventos. En este ámbito, existe evidencia de que algunos trabajadores que realizan turnos nocturnos presentan más dificultades en mantener relaciones usuales en el ámbito social, familiar y marital.

El sueño también se ve afectado por el trabajo nocturno, ya que en el día usualmente dormimos 2 a 3 horas menos que en la noche. Asimismo, es más ligero y vulnerable a los factores ambientales como el ruido. Entre otros efectos, las alteraciones del sueño podrían causar fatiga física crónica y cambios en los patrones de comportamiento. Los ritmos circadianos influyen en el nivel de alerta de las personas. Los estudios señalan que el rendimiento humano es más alto en el período de vigilia diurna, lo que traería como consecuencia una mayor probabilidad de cometer errores en el turno nocturno.


Recomendaciones desde una mirada psicosocial

Un balance entre la vida privada y el tiempo de trabajo es un factor importante que pueden incidir en el estrés. Este se relaciona particularmente con largas horas de trabajo, sistemas de turnos irregulares y si se proporcionan o no vacaciones pagadas y descansos. Las medidas múltiples de apoyo son necesarias para reducir la fatiga, mejorar la seguridad y la salud, así como apoyar las responsabilidades familiares.

Algunas medidas prácticas para mejorar la organización del tiempo de trabajo y contribuir al equilibrio entre la vida personal y el trabajo incluyen:

La participación de los trabajadores en el diseño de las horas de trabajo.

Satisfacer las necesidades tanto del trabajo como las de los trabajadores.

Evitar las horas de trabajo excesivamente largas.

Facilitar el cumplimiento de las responsabilidades familiares.

Ajustar las pausas y los tiempos de descanso.

La adopción de medidas múltiples que reflejen las necesidades y las preferencias, tanto de la empresa como de los trabajadores, es particularmente importante para mantener el equilibrio entre la vida familiar y la laboral.

Los horarios de trabajo flexibles se aplican cada vez más para satisfacer las necesidades de la empresa y las preferencias personales de los trabajadores.


Consideraciones en el diseño del sistema de turnos:

En general, se recomienda que:

El período de tiempo entre un turno y otro sea de al menos 12 horas.

Al pasar de un turno de noche a otro, se aconseja para una recuperación adecuada descansar 24 horas antes de iniciar el siguiente turno. Algunos investigadores sugieren como mínimo 48 horas de descanso entre turnos consecutivos.

El inicio del turno de día debe ser cercano a las 08:00 hrs, para mantener una sincronización según el ciclo circadiano o ciclo del sueño de las personas.

El turno de noche o tarde deberá ser, en lo posible, más corto que el turno de día.

Además, se recomienda, en lo posible, reducir la carga de trabajo en este turno, sobre todo en aquellos que requieran una elevada concentración o atención.

El sentido de la rotación de los turnos debe seguir el movimiento denominado “natural”, o sentido horario, que se define como aquel que sigue la secuencia de Mañana/Tarde/Noche (con los descansos debidos entre cambios de turnos), dado que esta secuencia sería la que más favorece la recuperación de la fatiga y el ciclo del sueño. Sentido anti horarios, es decir, Noche/Tarde/Mañana, generan alteraciones del sueño y mayor desgaste o fatiga en las personas.

Algunas investigaciones han demostrado que los trastornos de sueño, los niveles de fatiga, los accidentes y errores son más frecuente en personas con problemas de adaptación a su trabajo en turnos. En este sentido, es recomendable difundir buenas prácticas de autocuidado y estilos de vida saludable en los trabajadores. En particular, es importante conocer y aplicar estrategias personales de higiene del sueño y mejoras en el ambiente doméstico. En estos programas se busca entregar conocimientos prácticos que faciliten a los trabajadores los procesos de “prepararse” para el trabajo nocturno, “tolerarlo” y luego “recuperarse” de él.

Mayo 2016
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Comentarios acerca de este artículo
luis villacreses pi (21/07/2018)

interesante el tema, la rotación de horarios turno, mañana tarde y velada en empresas que laboran como hospitales las 24 horas 7 días semanales.favor cual es la recomendable

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