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Acciones preventivas y correctivas en los trabajadores
Por Paula Zapapa, Experta ACHS.

En nuestro país, y solo considerando empresas asociadas a la ACHS, se registran más de 1.800 accidentes laborales a la semana. Esta realidad no implica solamente el dolor y daño a las personas, sino que significa un impacto en la productividad de las empresas. Frente a este escenario, resulta indispensable que las organizaciones incorporen medidas que eliminen las causas de los accidentes.

Para atacar las causas de los accidentes laborales es fundamental conocer minuciosamente los procesos productivos, maquinarias y herramientas que intervienen, personas que participan y todos los detalles que nos permitan identificar los puntos críticos o de contacto, que sean capaces de generar problemas de accidentes del trabajo y/o alguna enfermedad profesional en los trabajadores. Por lo tanto, la evaluación de riesgos constituye la base para una gestión eficaz de la salud y seguridad en los trabajadores, y su adecuada aplicación puede mejorar las condiciones y medioambiente de trabajo y el rendimiento general de las empresas.

Si bien existen diferentes métodos para la evaluación de los riesgos, tanto cualitativos como cuantitativos (como Brainstorming -o lluvia de ideas-, Juicio de especialistas y experto -Técnica Delphi-, los 5 pasos, Método FINE, Método INSHT, Modelo VEP, Análisis seguro del trabajo, AST, etc.), los principios básicos son los mismos, es decir, determinar ¿qué puede causar daño o lesión? ¿Qué medidas de control se han adoptado o deben adoptarse para controlar los riesgos que existen? y si los riesgos de los procesos ¿pueden eliminarse?

Ahora bien, la dificultad de llevar a cabo una evaluación, siempre dependerá de la información con la cual se cuente y, lo más importante, con la disciplina con que se realice dicha evaluación. En este contexto, una evaluación de riesgos siempre se debería seguir con, al menos, los siguientes pasos:

Recolectar información de los procesos, tareas y actividades que se realizan en la empresa

Identificar los peligros

Valorizar el Riesgo

Determinar las Medidas de Control (preventivas y correctivas)

Implementarlas

Realizar seguimientos permanentes


Elementos a considerar

Estas tareas han sido desarrolladas durante mucho tiempo por especialistas en prevención de riesgos, y está demostrado que la forma más efectiva de realizar esta actividad es cuando se cuenta con la participación de los trabajadores. Después de todo, son ellos quienes mejor conocen los procesos y los riesgos involucrados, lo que les permite determinar las medidas de control tanto preventivas como correctivas en forma muy efectiva. Para reflejar lo anterior, qué mejor que la famosa expresión de Masaaki Imai (considerado como el padre de la filosofía KAISEN o de “Mejora Continua”): “¡Hay que ir al Gemba!”. Gemba se refiere al lugar de trabajo, es decir, al sitio donde tiene lugar la acción real. Esto equivale a lo que en ergonomía se define como “interface de trabajo”.

En este aspecto, se pueden considerar algunas herramientas de apoyo en la realización de estas evaluaciones, destacándose las siguientes:

Matrices de peligro de referencia: Desde un enfoque sectorial se han establecido los principales procesos de cada actividad económica, a los que se le han asociado los peligros propios de cada puesto de trabajo. El objetivo de esta iniciativa es servir de guía para que, al momento de realizar la identificación y evaluación de los riesgos, se disminuya la probabilidad de cometer errores u omitir aspectos importantes.

Capacitación: Desarrollo de la técnica de evaluación de riesgos. Considerar actividades que permitan a los trabajadores conocer los controles que deben aplicar para cada situación, por ejemplo trabajar en altura y/o en espacios confinados.

Fichas por oficio: Uno de los requisitos básicos que define nuestra legislación laboral, considera la obligatoriedad de los empleadores de informar los riesgos a los que se encuentran expuestos los trabajadores y las medidas preventivas que deben incorporar en sus labores. Para esto, hemos desarrollado una serie de fichas en las que se analizan para diferentes actividades cuáles son los principales riesgos y medidas de control que deben incorporarse.

Sin embargo, queda mucho por hacer, siendo fundamental lograr que cada día más empleadores comprendan que hacer prevención de riesgos es un buen negocio y, al revés, que no hacerla puede producir el cierre de un negocio.

Marzo 2014
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