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Seguridad Colectiva en la Construcción

En el sector Construcción, además de la protección entregada por los EPP, es posible incorporar la Seguridad Colectiva, que incluye a trabajadores que estén realizando o no una labor de riesgo.

En la industria de la Construcción, para atender los temas de Seguridad Laboral, el empleador cuenta con un gran número de herramientas técnicas y de gestión, orientada a cada una de las tareas y procesos en desarrollo. Existen herramientas que protegen a un número más amplio de trabajadores, independiente de sus funciones. Esto se conoce como “seguridad colectiva”, cuya finalidad es la protección simultánea de personas sometidas a un riesgo particular, sin que necesariamente estén realizando la misma operación o tarea.


Claves de la seguridad colectiva

Tal como se debe entender, la seguridad colectiva busca resguardar a varios trabajadores usando los mismos elementos de protección, algo así como una protección común. A diferencia de los EPP (cuya finalidad es la protección individual), la seguridad colectiva está compuesta por elementos que se deben instalar antes del comienzo de las tareas y que deben permanecer ahí hasta que estas queden correctamente finalizadas. Su implementación se debe planificar de manera de garantizar su idoneidad, duración y resistencia frente a situaciones de contingencia.

En un sentido básico, estas medidas de protección colectiva se pueden organizar para distintos tipos de riesgos:

Ruido: El ruido es uno de los agentes que se presenta con mayor frecuencia por el uso de herramientas manuales, de manipulación, carga y descarga de hormigón, entre otras. La protección colectiva se debe realizar instalando barreras acústicas, o disipadores para evitar la propagación del ruido a otras dependencias.

Polvos neumoconiógenos: Este material se puede hallar en el cemento y la arena. Evitar su generación es relevante a la hora de reducir el riesgo y, por ende, se sugieren algunas medidas colectivas tanto en el avance de una obra, como en las demoliciones. Por ejemplo, humedecer los áridos antes de ser manipulados; prohibir el uso de compresor de aire para la dispersión del polvo silíceo en tareas como desbastado o pulido de concreto, y en su reemplazo, usar sistemas de extracción de aire o humidificado en caso de ser factible.

Radiación ultravioleta de origen solar: En este rubro, muchas tareas son al aire libre, sobre todo en las líneas de avance de una obra. Para proteger a los trabajadores, se sugiere la instalación y uso de mallas sombreadoras o la programación de tareas en horario de menor radiación solar.

Riesgos de caídas de altura: Este riesgo requiere de un trabajo mancomunado entre el área de prevención de la empresa y los encargados de los cálculos estructurales, pues las consecuencias son de mayor gravedad. Por esta razón, es necesario establecer algunos parámetros normativos. Según la Guía para la Selección y Control de Equipos de Protección Personal para trabajos con riesgo de caída, del ISP, la condición de altura peligrosa se da desde 180 centímetros, o en el caso que la eventual caída genere lesiones graves. Complementariamente, la Norma Chilena 2458 establece algunos requisitos generales para sistemas de trabajo en altura, definiendo asuntos clave, como la resistencia de la protección, la idoneidad de los sistemas de anclaje, los materiales que se deben usar, la instalación y supervisión de dichos sistemas.

Algunas recomendaciones para riesgos de este tipo son la instalación de barandas, pisos antideslizantes, escaleras con pasamanos, líneas de vida, andamios, sistemas de ascenso y descenso en escaleras verticales. La Ordenanza General de Urbanismo y Construcción nos indica que “todas las aberturas de pisos, mezaninas, costados abiertos de escaleras, descansos, pasarelas, rampas, balcones, terrazas y ventanas de edificios que se encuentren a una altura superior a 1 m por sobre el suelo adyacente, deberán estar provistas de barandas o antepechos de solidez suficiente para evitar la caída fortuita de personas”.

Por estas razones, las barandas deben ir unidas a postes de acero hueco, idealmente de 1,5mm de espesor, y unos 40mm de diámetro, que van fijos a la estructura. En él se sustentarán las barandas y se colocará el correspondiente rodapié. Se puede complementar con mallas para una eventual caída accidental de un trabajador o de material.


Señalización

El uso de señalización es importante para evitar situaciones indeseadas. Se recomienda siempre el uso de cintas y demarcaciones para zonas de trabajo exclusivo, dirección y tránsito del personal, salidas y entradas.

Para el exitoso desarrollo de obras de construcción, es indispensable realizar una programación adecuada de las tareas. Se requiere de un trabajo en equipo, de toma de conciencia y del uso adecuado de herramientas de gestión. Hoy en día todo esto está al alcance, y solo se requiere la voluntad y convicción de que un trabajo realizado de manera segura se traduce en mejor productividad.


Artículo gentileza de Jaime Becerra, Coordinador de Carreras de Prevención de Riesgos en Duoc UC sede Puente Alto.
Agosto 2017
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