 |
|
|
La Comisión Europea ha dado un giro estratégico al equiparar formalmente la energía nuclear con las fuentes limpias dentro de su hoja de ruta energética.
Durante la reciente cumbre dedicada al sector, la presidenta del organismo, Ursula von der Leyen, calificó como un “error estratégico” haber relegado la energía nuclear en décadas anteriores, advirtiendo que esta decisión debilitó la soberanía energética del continente. Hoy, el objetivo es claro: fortalecer la seguridad del suministro y posicionar a Europa como líder en innovación energética.
Bruselas anunció una inversión de 200 millones de euros destinada a investigación y desarrollo, especialmente enfocada en reactores modulares pequeños (SMR), considerados clave para el futuro del sector.
Entre los principales factores que explican este giro destacan:
• La necesidad de contar con una base energética estable frente al crecimiento de fuentes intermitentes como la solar y eólica.
• La caída sostenida de la capacidad nuclear europea desde 1990, lo que ha tensionado la estabilidad del sistema eléctrico.
• La urgencia de reducir la volatilidad en los precios de la energía, especialmente en contextos de crisis internacional.
|