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La industria minera enfrenta un escenario de mayor presión por reducir costos y emisiones, mientras opera activos eléctricos cada vez más críticos. En este contexto, ABB, a través de su unidad de negocio Electrificación, está reforzando su presencia en la transformación energética del sector, integrando infraestructura eléctrica de última generación y soluciones digitales orientadas a mejorar la disponibilidad de activos y optimizar la demanda energética.
Según la compañía, una parte importante de las pérdidas operacionales en minería no se debe a falta de capacidad instalada, sino a fallas no planificadas y mantenimientos reactivos. “La diferencia hoy no está en tener más equipos, sino en tener información confiable en tiempo real. Cuando una operación puede anticipar una falla antes de que ocurra, cambia completamente la forma en que se gestiona su mantenimiento y su riesgo operacional”, señala Juan Pablo Cabañas, gerente del Centro de Soluciones Globales de ABB en Chile.
ABB ha promovido la integración de electrificación y digitalización mediante sensores, sistemas de protección, control centralizado y plataformas SCADA, permitiendo avanzar desde modelos reactivos a esquemas predictivos basados en datos. Sus tecnologías están presentes en proyectos como la ventilación inteligente de la División Chuquicamata de Codelco, Quebrada Blanca 2 de Teck y Salares del Norte de Gold Fields.
Entre las soluciones destacadas figuran las subestaciones digitales que operan bajo el estándar IEC-61850, reduciendo cableado, mejorando diagnósticos y tiempos de respuesta. “Nuestra diferenciación hoy es la comunicación avanzada en tiempo real. Contar con sistemas que no solo protegen, sino que ofrecen un diagnóstico automático y preciso, es lo que permite a las compañías mineras operar con una confianza técnica total en entornos de alta exigencia”, afirma Cabañas.
La compañía también impulsa tecnologías orientadas a la eficiencia y descarbonización, como HiPerGuard, un sistema de alimentación ininterrumpida de media tensión con 98 por ciento de eficiencia, que puede reducir más de mil toneladas de emisiones de carbono durante su ciclo de vida.
“El gran desafío no está solo en los proyectos nuevos, sino en cómo modernizamos las plantas existentes”, concluye Cabañas. “Ahí es donde ABB y la digitalización marca la diferencia, permite extender la vida útil de los activos, reducir riesgos y avanzar hacia una minería más limpia y competitiva, sin comprometer la operación”.
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