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Chile tiene condiciones excepcionales para desarrollar tecnologías asociadas al recurso inagotable del sol, ya que el norte del país es la región con mayor radiación solar del mundo. De hecho, Chile alcanza índices de radiación superiores a 2.500 kWh/m²·año. Ese escenario enmarcó el webinario organizado por la Asociación Chilena de Comercializadores de Energía (ACEN) en conjunto con el Magíster en Ingeniería de la Energía de la Universidad Católica (MIE-UC) denominado “Futuro del almacenamiento térmico en Chile: oportunidades para la industria”.
El almacenamiento térmico se puede transformar en el corazón tecnológico de la energía solar, y un ejemplo de ello es Cerro Dominador, la primera planta CSP de Chile y de Latinoamérica que se espera retome su actividad el próximo mes, después de un periodo de reparaciones que se inició el 2023.
En el interior de su torre recircula un fluido a alta temperatura utilizado para almacenar el calor de la energía solar en estanques, construidos de distintos aceros, que con el paso del tiempo, y en pocos años, tuvieron deterioros debido al desarrollo de óxidos. Al respecto, Fabiola Pineda, Associate Professor en la Universidad Mayor, planteó que “el fluido que permite almacenar el calor de la energía solar es muy corrosivo y esto se evita desarrollando nuevas mezclas de sales”.
Una de las estrategias para reducir la corrosión son los nanomateriales o “MXenes”, que actúan como aditivos multifuncionales, estabilizando térmicamente el medio y reduciendo la corrosión metálica. Entre sus propiedades se encuentran una mayor eficiencia energética, menos volumen de sal para obtener más almacenamiento y menos corrosivas. La adición de no más allá del 1% de estos nanomateriales aumenta cerca del 80% la eficiencia de la planta”, señaló Pineda.
La CSP es una energía a “un precio maravilloso para nosotros aquí en Chile, habiéndose alcanzado valores de 5 centavos de dólar por kilowatts hora en la producción de electricidad 24/7”, remarcó Frank Dinter, director ejecutivo de Fraunhofer Chile y presidente de la Asociación de Concentración Solar de Potencia, Chile (ACSP). Este costo parece bastante impresionante, si observamos que en las últimas licitaciones el megawatt se ubicó en torno a los 60 dólares, enfatizó el secretario ejecutivo de ACEN, Eduardo Andrade, quien moderó el webinario. “Si pensamos que hoy día la energía es cara y se va a seguir manteniendo así hasta 2035 para los consumidores regulados, el futuro con energía barata para los clientes libres puede ser bastante cercano”, agregó.
Cerro Dominador habrá terminado su reparación para fines de año. Según Dinter, “es un hito que es muy importante para Chile que va a tener la planta en función otra vez y con esto vamos a continuar con más plantas de CSP en Chile o en Sudamérica”.
Mientras, el proyecto Likana Solar, perteneciente también a Cerro Dominador, ya está desarrollado y solo necesita un inversionista. Por otra parte, Fraunhofer Chile ya instaló una planta CSP en Laguna Caren para producir vapor. “En esa planta también vamos a instalar almacenamiento para demostrar a la industria que esta tecnología funciona bien. Esto ayuda a la descarbonización de la industria en Chile y es más barato comparado con los combustibles fósiles”, puntualizó el presidente de ACSP.
Así, la radiación solar está gestando conocimiento, innovación y un impulso a la descarbonización. De hecho, José Miguel Cardemil, Profesor Asociado en la Escuela de Ingeniería y Director del Magíster en Ingeniería de la Energía Universidad Católica, lidera un equipo que está dedicado hace cinco años a desarrollar las denominadas “baterías térmicas” para uso industrial. “El principal avance del almacenamiento térmico son las baterías térmicas y la principal motivación son los vertimientos que alcanzaron a más del 25% de la producción de las plantas en el verano pasado”, dijo.
Cardemil añadió que “la propuesta es desarrollar una batería térmica, un sistema que pueda al tomar la energía eléctrica de la red o de un sistema fotovoltaico, de bajo costo, almacenarla ya no en una batería de litio, sino que en forma de calor y que ese calor después sea suministrado directamente como una energía para activar un proceso industrial, como la producción de vapor”.
Existen al menos veinte iniciativas en el mundo de este tipo y en la Universidad Católica se está desarrollando una con escoria de cobre, un subproducto de la producción de concentrado de cobre. “Por cada tonelada de sulfuro de cobre se generan dos o más toneladas de escoria. Buscamos configurar todo esto en diferentes módulos, generando una batería que sea transportable, modular, de fácil instalación, controlable y confiable”, indicó Cardemil.
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