 | | Mario Fuentealba, BTICINO | |  | | Eduardo Valencia, PPE | |  | | Germán Noziglia, BTICINO | |  | | Claudio Silva, ELPA | |  | | Jaime Hurtado, ELECTROPRO- DUCTOS | |  | | Pedro Díaz, MIGUELEZ | |  | | Claudio Torres, GRANTT | |  | | Angela Urbina, GRANTT | |  | | Marcelo Herrera, NERTAL | |  | | Patricio Rodríguez, COMERCIAL DAVID | | | Hoy, a diferencia de hace 20 años atrás, la cantidad de electrodomésticos que se utilizan en una casa es muy superior. Varios televisores, hornos microondas, computadores, hervidores, calefactores y ventiladores representan una carga eléctrica importante, difícil de soportar para instalaciones eléctricas que no han tenido una evolución importante en dos décadas. Y como señala Mario Fuentealba, Gerente General de Bticino, "definitivamente, las instalaciones eléctricas actuales no se han adaptado a estos nuevos requisitos". Del tablero al enchufe existen diferentes tipos de productos, niveles de instalaciones y ofertas de proveedores, los que dentro del presupuesto de una instalación eléctrica hoy en día no representan más allá de un 1% ó 2%. Este porcentaje, a juicio del Gerente General de Bticino, debería subir al menos al 3% ó 4%, a medida que se masifiquen las nuevas tecnologías disponibles a nivel de instaladores y arquitectos y el mercado en general comprenda la relevancia y criticidad que significa vivir en una casa segura en términos eléctricos. Los avances de la norma Aunque la construcción se ha desarrollado a niveles sorprendentes, la calidad de las instalaciones eléctricas ha permanecido casi inalterable durante los últimos años. Prueba de ello es que un reciente sondeo hecho a departamentos de más de 15 años de una comuna de Santiago, reveló que más del 94% tenía alguna falla en su instalación eléctrica. Asimismo, otros estudios confirmaron que cerca del 80% de los incendios que ocurren en viviendas tienen su origen también en una mala instalación eléctrica. Al respecto, según indica Eduardo Valencia, Jefe de Ventas de PPE, "la norma es vaga, especialmente en el caso de los ductos de barra". En opinión de Germán Noziglia, Jefe de Capacitación de Bticino, en otras áreas la normativa ha evolucionado poco a poco. "De la norma 484 a la 4-2003 hubo avances cuantificables, como las exigencias al alumbrado de emergencia, a las canalizaciones y al uso del diferencial para resguardar la seguridad de las personas. También es destacable que por primera vez se exija que los enchufes tengan los alvéolos protegidos", indica. Mario Fuentealba explica que específicamente en el tema de seguridad de los enchufes Bticino hizo una apuesta muy importante hace 15 años, fabricándolos todos con alvéolos protegidos, a pesar de que no era una obligación. "Y dio buenos resultados, porque hoy es un requisito que es exigible. En este sentido, creemos que la evolución de la norma ha sido importante, pero pensamos que es necesario hacer esfuerzos en términos de fiscalización de las instalaciones porque tan importante como tener una norma adecuada es asegurarse de su aplicación ciento por ciento". Para Claudio Silva, Gerente de Proyectos de Electrónica del Pacífico (ELPA) y Vicepresidente del Comité Eléctrico de la Asociación de la Industria Eléctrica y Electrónica (AIE), la norma eléctrica es un tema que está descuidado no sólo por el Estado, sino que también por los usuarios de las mismas normas. "Está mal utilizado y deficientemente fiscalizado. Si bien se ha mejorado -no se puede desconocer que la norma 2004 incorpora mejoras sustanciales- es necesario que exista una fiscalización eficiente. Asimismo, falta mucho por hacer a nivel domiciliario e industrial". Para el ejecutivo de ELPA, es preocupante la entrada al país de productos que no cumplen con ninguna norma de calidad. "Por ejemplo, ingresan interruptores que no están certificados, y eso ocurre porque las sanciones son tan pequeñas que a algunos importadores les conviene más pagar la multa que homologar los productos", afirma. Instalaciones seguras Si bien cada distribuidor, importador o fabricante determina el estándar de calidad de su oferta, los consumidores deben ser más exigentes. Como explica Jaime Hurtado, Jefe de Ventas de Electro Productos, "muchos edificios tienen protecciones termo-magnéticas de origen desconocido y enchufes que no cumplen con la norma. Pero, ¿quién es el culpable en esos casos? Por una parte, los organismos que certifican, porque muchas veces son ellos los que permiten que productos eléctricos de baja calidad entren al mercado local; y por otra, el usuario, que no lleva a un técnico eléctrico a certificar que la propiedad que se va a comprar cumpla con los requisitos mínimos en cuanto a la instalación eléctrica". Se debería apuntar, como indica Germán Noziglia, a crear un sello de calidad de las instalaciones eléctricas, así como se hace con las instalaciones de gas. También, como insiste Jaime Hurtado, a certificar adecuadamente los productos que se comercializan, lo que significa incluso revisar los protocolos de prueba que se hacen para que estos elementos sean los adecuados. En este sentido, Pedro Díaz, Regional Manager de Miguélez, señala que teniendo en cuenta que el usuario final no tiene las herramientas adecuadas para fiscalizar, el ingeniero eléctrico a cargo de la instalación de las distintas obras debe tener la responsabilidad de certificarlas. En opinión de Mario Fuentealba, respecto a este tema es importante que los proveedores hagan su propio mea culpa. "Nosotros somos los responsables de motivar este cambio. Hemos educado a los arquitectos e ingenieros |