 | | Vicente Jara, ELECTRO CIVIL | |  | | | Mario Rivas, AGELEC | |  | | Claudio Miranda, FLEISHMANN | |  | | Eduardo Cordero, AIE | |  | | Juan Andrés Rodrigo, TECNORED | |  | | Jorge Valenzuela, ASESOR EXTERNO | |  | | David Sandoval, CHILECTRA | |  | | Pedro Hurtado, ELECSA | |  | | Ricardo Herrera, RHELEC | |  | | Fernando Ordoñez, PROEL | |  | | Manuel Acoria, AGELEC | |  | | Jaime Manríquez, CHILECTRA | | | A pesar de que en Chile el mercado de los instaladores y montajistas eléctricos ha crecido -como afirma Vicente Jara, Representante de Electro Civil- más del 7% anual, es decir, por sobre las cifras macro de la economía del país, algunos temas, como la implementación de la nueva norma eléctrica y la a veces escasa mano de obra calificada, preocupan a los proveedores que, como indica Mario Rivas, Gerente de Proyectos Especiales de Agelec, "hoy están afanados en entregar un servicio de calidad a sus clientes, que se imponga ante el factor precio y que les permita generar con ellos relaciones de largo plazo". Es así como Claudio Miranda, Gerente de Operaciones de Fleishmann, afirma que ya están trabajando con dos instituciones de educación para generar mejores técnicos eléctricos y garantizar, de esta manera, instalaciones eléctricas de primer nivel. A juicio de Eduardo Cordero, Director de la Asociación de la Industria Eléctrica-Electrónica de Chile, AIE, "en el sector de los instaladores eléctricos escasea la mano de obra técnica, porque la tendencia es aspirar a una carrera profesional; algo que este sector pretende revertir, para lo cual ya se están trabajando algunas acciones asociativas". Las instalaciones eléctricas en Chile En opinión de Juan Andrés Rodrigo, Gerente Comercial de Tecnored, el mercado de las instalaciones eléctricas ha tenido un crecimiento sostenido e importante durante los últimos años, siendo el retail el que ha marcado la pauta de una tendencia al alza en la construcción de nuevas instalaciones. Pero, a juicio de Jorge Valenzuela, insta-lador y asesor externo de la Superinten-dencia de Electricidad y Combustibles, SEC, este sector podría desarrollarse aún más. "Sucede que en Chile hay dos tipos de proyectos: los grandes, que generalmente se cierran en el extranjero y que son de altísima calidad; y los proyectos que se hacen en el país, de una calidad aún deficiente, por varios factores". Algunos de ellos, agrega, "son la participación de proveedores sin los conocimientos técnicos necesarios y la importancia del precio final por sobre la calidad de las instalaciones eléctricas". Y es que, como afirma David Sandoval, Sub-gerencia Clientes Empresas de Chilectra, "claramente, el mercado eléctrico no es un mercado aislado; está dentro de un contexto de mercado-país, el que hoy día no está suficientemente maduro. Tenemos muchas ganas de hacer cosas a nivel de países desarrollados, lo que no siempre es posible porque el desarrollo y la transformación de los mercados son procesos graduales". Otra característica de esta industria, según Jorge Valenzuela, es el impacto que tienen sobre él la alta tasa de accidentes mortales por problemas en las instalaciones eléctricas, que se ha incrementado de 6 en el año 1986 a 140 el 2005, con pro-yecciones de alcanzar este año las 160 víctimas fatales. "Y esta es la única tasa de accidentes dentro de la industria que lejos de disminuir o estabilizarse, tiende a aumentar", asegura el profesional. Esta situación, como asegura Pedro Hurtado, Ejecutivo de Elecsa, sería absolutamente evitable a través de una fiscalización a las instalaciones eléctricas domiciliarias y comerciales y, al mismo tiempo, responde a la ausencia de inspección; un efecto que muchos esperan se apacigüe con la nueva norma de instalaciones eléctricas, que entró en vigencia en Diciembre del 2004. La nueva norma eléctrica La nueva norma de instalaciones eléctricas, a juicio de Pedro Hurtado, aunque tiene detractores, cuenta con elementos a favor como la obligación de las empresas que hacen instalaciones eléctricas a mejoras sus estándares de calidad, a diferencia de la antigua normativa, que permitía que cualquier persona montara un sistema eléctrico. Asimismo, la nueva normativa establece puntos de referencia, que regulan y controlan la actividad. En opinión de Ricardo Herrera, Director Ejecutivo de Rhelec, la norma podría haber sido menos compleja; más práctica, para lograr que efectivamente proteja el sistema. Lógicamente, como indica Fernando Or-doñez, Gerente General de Proel, "tener un sistema abierto, sin normas, no es conveniente para las empresas establecidas, porque cualquier persona podría hacer instalaciones eléctricas sin que mediara ninguna regulación sobre ellas". Indudablemente, para Claudio Miranda, es fundamental contar con una normativa, pero igualmente es importante poner en práctica el concepto de autorregu-lación, porque el control de la calidad debe recaer en el instalador. Es importante, según Jorge Valenzuela -quien además participó como redactor de la norma- entender que esta reglamentación puede tener un positivo impacto sobre la actividad de las empresas instaladoras de sistemas eléctricos, siempre y cuando se propicien paralelamente instancias de control y fiscalización, indispensables -como recalca el especialista- para que la ley no sea letra muerta". Más allá de la última línea Según afirma Manuel Acoria, Gerente General de Agelec, la calidad es un concepto que se ha impuesto en el mercado de los montajistas e instaladores eléctricos. Por eso, se ha vuelto un criterio de diferenciación entre las empresas, sumado a otros sellos objetivos de calidad como las normas de certificación ISO, que como señala Jaime Manríquez, Jefe Area Grandes Clientes de Chi-lectra, no es una regla, sí constituye una ventaja. Para Claudio Miranda, otro gran factor diferen-ciador son los materiales y la tecnología utilizada en cada instalación eléctrica. Eso, a juicio del ejecutivo de Fleishmann, asegura la satisfacción del cliente final y es un gran paso para establecer relaciones de largo plazo con ellos. Asimismo, actualmente pesan la capacidad logística y de gestión de las empresas instaladoras de sistemas eléctricos, lo que se traduce en cumplir eficientemente con proyectos complejos y en un breve lapso de tiempo. Llegar al cliente final con un buen precio es otro gran desafío según Vicente Jara, lo que los montajistas |