El impacto sobre motores y variadores de media tensión En minería, la continuidad operacional es determinante para la productividad. La detención no programada de un molino, chancador, bomba, ventilador o sistema de transporte puede generar pérdidas de producción, mayores costos de mantenimiento e incluso afectar una línea productiva completa.
En este contexto, los motores y variadores de frecuencia de media tensión (VFD) son fundamentales para controlar velocidad y torque, adaptar el accionamiento a las necesidades del proceso y optimizar el consumo energético. Sin embargo, su selección debe considerar no solo potencia, tensión y velocidad, sino también la interacción entre red, variador y motor, especialmente frente a armónicos, desequilibrios y variaciones de tensión o frecuencia.
Para Camilo Rojas, Business Development de Variadores y Motores de Media Tensión de Innomotics, “la pregunta no es solamente qué potencia requiere el proceso, sino qué sistema de accionamiento puede entregarla manteniendo la calidad de energía, confiabilidad y disponibilidad que necesita la operación”. El VFD como parte de la solución La arquitectura del variador influye directamente en su interacción con la red. Por ello, explica Rojas, deben analizarse tanto la calidad de energía que recibe el VFD como aquella que devuelve al sistema eléctrico.
En aplicaciones mineras, las arquitecturas multinivel y la rectificación multipulso permiten abordar este desafío desde el diseño. “El Innomotics Perfect Harmony GH180, por ejemplo, utiliza una arquitectura modular de celdas de potencia conectadas en serie y un transformador integrado. Sus configuraciones de 54 pulsos favorecen la cancelación de armónicos, obteniendo una corriente de entrada más limpia y reduciendo la necesidad de filtros externos, dependiendo de las características de cada sistema eléctrico” concluye Rojas.
La calidad también debe evaluarse hacia el motor. Mientras algunos VFD pueden producir tensiones PWM (Pulse Width Modulation) con elevados valores de dv/dt (variación de tensión / variación de tiempo), aumentando los esfuerzos sobre aislamiento y cables, la arquitectura multinivel del GH180 entrega una tensión cercana a una onda sinusoidal. Un sistema completo Motor y variador deben analizarse como un único sistema, considerando aislamiento, temperatura, rodamientos, puesta a tierra, cableado, velocidad, torque y condiciones de operación. Al mismo tiempo, la ingeniería debe revisar las características de la red y las necesidades específicas del proceso.
“En definitiva, todos estos factores convergen en un indicador crítico como la disponibilidad”, dice Camilo Rojas. En una industria donde cada hora cuenta, la calidad de energía deja de ser solamente un parámetro eléctrico y se convierte en una variable directamente relacionada con productividad, confiabilidad y continuidad operacional.
“La clave está en diseñar integralmente el conjunto: Red + VFD + Motor + Proceso”, reflexiona el profesional de Innomotics. Artículo gentileza de Innomotics. • www.innomotics.com |