Modularidad, seguridad, digitalización y eficiencia: El nuevo estándar de las salas eléctricas Fotografía gentileza de WEG Chile. Las salas eléctricas son el corazón de la distribución y control de energía en las industrias. Hoy las necesidades de los clientes varían tanto como los sectores donde estas se instalan. “Por lo mismo, los proyectos se revisan caso a caso, son ‘trajes a la medida’. Desde el punto de vista técnico, por ejemplo, es muy variado el mix de productos que se pueden contemplar en un proyecto”, explica Cristián Ulloa Moreno, Gerente de Producto en WEG Digital & Systems. Para el ejecutivo, los criterios técnicos y normativos son los que marcan pauta, considerando factores como ubicación geográfica, condiciones ambientales, entorno operativo y, en Chile, la realidad sísmica, lo que hace clave evaluar la variable estructural.
En esa misma línea, David Barraza, Product Manager de Eaton, destaca que los clientes buscan soluciones integrales: “Cuando un cliente solicita una sala eléctrica prefabricada, busca una solución que resuelva simultáneamente varios desafíos, por ejemplo: integración completa de todos los equipos eléctricos y sistemas auxiliares, cumplimiento de normativas y garantía de confiabilidad para operar en entornos complejos, como minas en gran altura, zonas costeras con alta salinidad o regiones con temperaturas extremas”. Además, los clientes esperan reducir al mínimo el tiempo de instalación, aprovechando la ventaja de recibir una sala completamente ensamblada, probada y lista para conectar.
Ambos ejecutivos coinciden en que los proyectos deben cumplir regulaciones locales y estándares internacionales. Y es que la normativa está presente en cada fase, abarcando la revisión de requisitos técnicos, el diseño, la ejecución, las verificaciones y la entrega final de la sala eléctrica.
En este sentido, el profesional de WEG subraya la aplicación de pliegos técnicos chilenos como el Reglamento de Instalaciones de Consumo (RIC) emitido por la SEC, RIC N°2, RIC N°10 y RIC N°13, que norman tableros, instalaciones y subestaciones, respectivamente.
A ello se suma, según detalla el ejecutivo de Eaton, normas IEEE; IEC, como IEC 62271 (switchgear MT), IEC 61439 (tableros BT), IEC 60068 (ensayos ambientales) e IEC 60529 (IP); y ANSI/ NEMA, incluyendo ANSI C37, NEMA 250 y NEMA SG-5. Figuran también aspectos estructurales, como esquemas de pintura en base a estándares ISO y sistemas de protección contra incendios basados en NFPA. En cuanto a diseño sísmico, se aplica la norma NCh2369 para instalaciones industriales. Diseño estructural y seguridad: Preparadas para condiciones extremas La ingeniería detrás de una sala eléctrica debe garantizar resistencia estructural, estabilidad y confiabilidad en todo momento. Según explica Ulloa la propuesta debe estar siempre adaptada a la geografía y el tipo de industria, porque las variables son diversas, lo que implica que las opciones constructivas también lo pueden ser. “Nuestro diseño se genera a partir de cálculos estructurales y software de simulación, basados en normas técnicas. En este punto se considera además de la sala o envolvente, el equipamiento que se dispondrá en ella”, precisa.
“En cuanto a la resistencia sísmica, esta se verifica bajo metodologías de cálculo como el análisis modal-espectral, en línea con la NCh2369 y el IBC 2021”, explica Barraza.
Es importante también incorporar materiales y recubrimientos específicos (pinturas y sellos herméticos, etc.) contra corrosión de acuerdo a las condiciones ambientales. En ambientes hostiles, seleccionar aceros y recubrimientos basados en ISO 12944, con ensayos que certifiquen su durabilidad. Y junto con climatización adecuada, se debe integrar aislación térmica, acústica y resistencia al fuego de hasta 120 minutos.
La seguridad es otro aspecto clave, “un elemento no negociable en el diseño de una sala eléctrica prefabricada”, destaca el ejecutivo de Eaton, y agrega que el objetivo es crear un ecosistema de protección integral para salvaguardar a las personas e instalaciones y permitir la mayor confiabilidad.
En este sentido, explica, “es habitual incorporar sistemas de detección y extinción automática de incendios con agente limpio, diseñados bajo NFPA 2001 y NFPA 72. A esto se suman controles de acceso con cerraduras electromagnéticas o tecnología biométrica, así como sistemas de CCTV interno y perimetral”. En el ámbito eléctrico, es clave considerar switchgears de baja y media tensión que cumplan con resistencia al arco interno conforme a IEC/TR 61641 y IEEE C37.20.7, añadiendo alarmas visuales y sonoras para advertir de eventos críticos. Fotografía gentileza de EATON Chile. Por su parte, el profesional de WEG detalla que las soluciones de detección y alarma de incendio, deben incluir detectores de humo y calor, accionadores manuales, señalización audiovisual, extintores portátiles y opcionalmente detección de llama y gases, detección lineal y por aspiración. En control de acceso y CCTV, los sistemas consideran tablero de control, lector de acceso, cerradura electromagnética y sensores de puerta, que deben poder integrarse con el sistema de control de planta del cliente. De la digitalización a la sostenibilidad La transformación digital también alcanzó a las salas eléctricas. Hoy la digitalización no solo aumenta la confiabilidad, sino que también transforma la operación de estas instalaciones en activos inteligentes, capaces de autogestionarse y entregar información clave para decisiones estratégicas.
Atendiendo a esta tendencia, WEG desarrolló el e-House Monitor, un sistema IoT para el monitoreo de la calidad de la energía y de la condición operacional de este tipo de sistemas, que conecta el cuadro eléctrico a la nube y permite monitorear en línea variables como energía, temperatura, humedad, presión y horas de operación. “Es capaz de identificar anomalías que pueden generar problemas futuros, reduciendo costos innecesarios de mantenimiento y paradas no planeadas, así como evitando perjuicios financieros”, afirma Ulloa.
Eaton sigue una línea similar con su plataforma Brightlayer, que integra monitoreo remoto, sensores IoT y mantenimiento predictivo. “Esta tecnología permite anticipar fallas y también optimizar el rendimiento de los equipos y extender su vida útil. Además, la compatibilidad con protocolos industriales como IEC 61850, Modbus TCP, DNP3 y Profinet facilita la integración con sistemas SCADA y plataformas de automatización existentes”, subraya Barraza.
En relación a las tendencias, ambos ejecutivos coinciden en que el futuro de las salas eléctricas estará marcado por la eficiencia energética, la sostenibilidad, la modularidad o flexibilidad constructiva, y la digitalización. En relación al primer punto, el ejecutivo de WEG explica que las soluciones deben considerar “equipos de alta eficiencia energética, métodos de gestión térmica y monitoreo en línea que controle consumos y alerte sobre desviaciones o sobrecargas”.
En términos de sostenibilidad, ambos subrayan la importancia de usar materiales reciclables, reducir la huella de carbono e incorporar energías renovables. “Se prioriza el uso de materiales reciclables, recubrimientos con bajo impacto ambiental y la eliminación del SF6 en el switchgear, reemplazándolo por tecnologías libres de gases de efecto invernadero”, precisa el ejecutivo de Eaton. Fotografía gentileza de WEG Chile. Adicionalmente, la modularidad ofrece ventajas en tiempos de construcción, así como reducir tiempos de ejecución y evitar paradas prolongadas en las operaciones, bajando costos en su implementación y operación. Y la digitalización hoy está marcada por el aporte de tecnologías como IoT, que hacen posible la recolección y análisis de datos en tiempo real, optimizando el mantenimiento predictivo y reduciendo el tiempo de inactividad, y el modelado BIM, que permite conectar diseño, construcción y operación en un flujo continuo de datos, optimizando la vida útil de las instalaciones.
La evolución de las salas eléctricas en Chile refleja el cruce entre exigencias normativas, innovación tecnológica y compromiso con la sostenibilidad. Ya no se trata solo de estructuras que albergan equipos, sino de soluciones estratégicas que integran digitalización, seguridad avanzada y modularidad para responder a un mercado cada vez más complejo. |