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Luis Lund, Poirot:
“Un país desarrollado no puede tener una industria tecnológica tan reducida en electrónica”

En nuestro país, el desarrollo y fabricación de productos electrónicos no destacan como otras áreas de la industria tecnológica. Sin embargo, la llegada del Covid-19 le dio un inesperado impulso. ¿Qué falta para que continúe creciendo? Para conocer su opinión sobre el desarrollo de la electrónica en el país, conversamos con Luis Lund, Gerente General de Poirot y reconocido conocedor de esta industria, tanto a nivel nacional como latinoamericano.
Luis Lund.

¿Cómo se encuentra Chile en el desarrollo y fabricación de electrónica?
A nivel mundial, tanto Estados Unidos como diversos países de Europa y Asia siguen desarrollando su industria electrónica en forma muy contundente. La industria automotriz es uno de sus grandes impulsores, pues los vehículos a combustión y eléctricos requieren hoy en día una gran cantidad de electrónica para funcionar.

En Chile, en cambio, estamos dando algunos pasos de desarrollo a nivel académico, no tanto así a nivel industrial. Diría que hubo un fuerte empuje a comienzos de la pandemia, cuando se desarrollaron soluciones para el área médica, como fue el caso de las empresas YX y DTS, y las universidades Federico Santa María, Católica, de Talca y Concepción. Esta última fue la primera en fabricar ventiladores mecánicos en el país, adquiriéndonos equipos para ensamblar tarjetas electrónicas. Otra de las razones es que las casas de estudio se han dado cuenta que el aprender haciendo es más efectivo para la formación de sus estudiantes.

¿Qué pasó posteriormente?
En 2021 y 2022 observamos un sólido crecimiento en la inversión por parte de varias universidades en equipos para fabricar tarjetas de circuito impreso. Aún son pocas las casas de estudio que están dando el paso al ensamblaje de tarjetas electrónicas, pero esperamos que debieran darlo durante este año.

En este sentido, creo que una de las razones detrás de este interés de las universidades tiene que ver con la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que parece que ha logrado transmitir que hay una necesidad de incrementar los presupuestos para desarrollar la tecnología en el país, porque un país desarrollado no puede tener una industria tecnológica tan reducida en electrónica.

Hay casos de empresas que comenzaron ensamblando automáticamente y ya han aumentado su capacidad de producción, teniendo actualmente más de un pick and place, incluso ensamblando electrónica para la industria.

¿Cómo es la tecnología para ensamblar electrónica SMT en Chile?
La tecnología que se aplica en Chile para desarrollar una tarjeta electrónica es bastante más básica que la que se requiere para fabricarla en los países desarrollados. En esos países están trabajando ahora con componentes muy pequeños, como los componentes 0201 o 01005. Eso quiere decir chips de medio milímetro por 1/4 de milímetro o chip de 1/4 de milímetro por 1/8 de milímetro. También el paso o distancia entre los contactos de un componente integrado es más estrecho que antes.

De igual modo, los componentes integrados con componentes a la vista hoy tienen bastante menos presencia; se está reemplazando por componentes cuyos contactos no se ven a la vista, sino que van soldados con muchos puntos por debajo, como los BGA o los QFN.

Mi punto es que la industria electrónica en los países desarrollados está yendo cada vez más a especificaciones de mayor precisión. En cambio, en Chile, como estamos recién subiéndonos a la microelectrónica, la precisión que se requiere no es tan alta; son componentes más simples, es decir, con menores requerimientos de precisión para su instalación, lo que permite la implementación de máquinas de ensamble más baratas.

¿Qué diferencia de precios existen?
Creo que una línea de ensamble como la que se están implementando en Europa, no podría costar menos de US$150.000. Resulta una cifra imposible para el mercado nacional, que puede partir entre US$10.000 y 15.000 para arriba. Es decir, una décima parte del costo, pero eso ya lo puede abordar un ingeniero recién egresado o uno que ha sido empleado toda la vida y que quiere ser empresario. Muchas veces hay que ir complementando con otros equipos, pero se puede arrancar una empresa con lo que es una línea de ensamble para los requisitos que se requieren hoy en día en Chile.

Showroom de la nueva tienda de Poirot.

¿Qué debemos cambiar para mejorar nuestra electrónica?
Muy importante es que la academia profundice la enseñanza de electrónica moderna con producción de prototipos acorde a estándares internacionales, que aseguran su correcto funcionamiento en condiciones adversas, como vibración, choque térmico, golpes, etc. También es esencial realizar correctamente la soldadura, que es nuestro corazón del negocio. Por ello, es muy importante tener herramientas y equipos acordes para hacer tarjetas que soporten las exigencias del medio ambiente.

Respecto de la subcontratación de ensamble en países extranjeros, se debe aprender a producir con equipos propios, mejorando así el plazo de entrega, asegurando la calidad y protegiendo el diseño. Como nos dijo un cliente: "Hay dos momentos felices cuando externalizas el ensamble: El primero es cuando lo externalizas; el segundo es cuando vuelves a internalizarlo".

¿En qué está actualmente Poirot?
En la actualidad, somos diez personas y durante 2022 nos fue estupendamente bien, con un 38% más de ventas que en 2021. Entonces, estamos con una motivación muy fuerte y dándonos cuenta por dónde estamos creciendo. Además, hemos decidido levantar stock en muchos productos que antes no teníamos, ganando así más propuestas. También, desde 2019 tenemos un nuevo showroom con nueva sala de ventas y cada día nuestras redes sociales tienen más seguidores.

¿Alguna novedad en productos que quisiera destacar?
En la línea de herramientas soldadoras, estamos trayendo el desarrollo nuevo de ERSA, nuestra marca insignia: la estación soldadora i-CON TRACE, cuyas amplias capacidades de conectividad (red, Wi-fi y Bluetooth) permiten enlazarlo con los sistemas de producción de la empresa para monitorear y controlar su utilización. De este modo, las ventanas de calefacción o la temperatura de funcionamiento del cautín ya no se ajustan desde el display de la estación soldadora, sino que desde un computador o un teléfono celular, lo que permite controlar las temperaturas de soldadura de varios operarios en una línea de ensamble manual, garantizando que cada uno use la temperatura adecuada. Como expliqué anteriormente, tanto la temperatura del cautín, como su control, son vitales para la vida útil de la tarjeta electrónica.

En herramientas aisladas, por ejemplo, con la marca Wiha estamos llegando a muchos clientes con nuevos productos, como los atornilladores y chicharras aisladas de torque regulable. El torque de apriete cable-conector es fundamental para evitar riesgos de calentamiento en su unión.

En ese sentido, estamos siempre preparados para el mejor servicio con los productos que se requieren hoy en día en la industria eléctrica y electrónica.

Enero 2023
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