Investigadores de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) crearon un nuevo tipo de cemento capaz de almacenar electricidad a través de un microorganismo vivo.
Los científicos integraron en el hormigón el microbio Shewanella oneidensis, el cual es capaz de extraer electrones de su célula y desarrollar una red de carga que almacena y libera energía.
Para que estas bacterias puedan vivir y reproducirse, el cemento fabricado posee un sistema microfluídico de nutrientes que las alimenta.
“Esta técnica puede recuperar hasta el 80% de la capacidad original del material, tanto el inerte como el activo”, dijo Qi Luo, investigador principal del proyecto.
El material fue sometido a pruebas en condiciones extremas, con temperaturas bajo cero hasta calor elevado, y conservó su funcionalidad. Conectando seis bloques en serie, se logró generar suficiente energía para alimentar una luz LED.
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