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El mercado de oficinas Clase A de Lima (Perú) cerró el segundo trimestre de este año con una vacancia de 13,2% y una reducción moderada respecto al trimestre anterior, según un reciente reporte de Cushman & Wakefield.
Aunque la absorción neta acumulada durante el primer semestre decreció un 70% en comparación con el mismo periodo de 2024 (12.862 m²), cabe señalar que se mantiene un escenario de ocupación estable a la espera que concluyan nuevos proyectos.
Denise Vargas, Market Research Manager de Cushman & Wakefield Perú, explicó que “el mercado muestra una evolución prudente, con señales consistentes de consolidación y estabilidad en los principales indicadores, como la vacancia y el precio de renta. Actualmente, se observa una dinámica orientada al equilibrio entre la oferta y la demanda, con un ritmo de crecimiento sostenido y moderado”.
De acuerdo con el informe, el valor promedio de arriendo para oficinas clase A en la capital peruana se situó en US$ 16,2 por m2 al mes, con leves variaciones entre submercados. El precio más alto (US$ 17,8 por m2) se registró en San Isidro Empresarial, seguido por Miraflores (US$ 17,2 por m2) y San Borja (US$ 17,0 por m2). El precio de arriendo promedio en el submercado de Chacarilla es el más alto, con US$ 2,0 por m2, sin embargo, cuenta con la menor disponibilidad.
En cuanto a la distribución de oficinas, existe una marcada concentración en zonas clave. San Isidro Financiero cuenta con 28 edificios clase A y lidera en superficie total (417,507 m²), siendo además el que más espacios ocupó en el año (12,824 m²). Santiago de Surco, San Isidro Empresarial y Miraflores le siguen, aunque este último con una vacancia alta de 23,6%, la mayor entre todos los submercados analizados.
En contraparte, Magdalena del Mar y San Borja destacan por tasas de vacancia más controladas (0,8% y 8,1%, respectivamente), aunque con inventarios más limitados.
La evolución de los submercados limeños ratifica una preferencia sostenida por zonas con buena conectividad, accesibilidad y servicios complementarios. Las decisiones de relocalización siguen priorizando eficiencia operativa y visibilidad corporativa.
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