¿Cuál es su visión en cuanto al uso de cobre en la arquitectura? Creo que en general el cobre no se utiliza mucho en nuestro país, dado que es muy caro. Probablemente en otros lugares con economías más holgadas y donde la construcción en general es más costosa -debido a variables como la mano de obra y tecnologías de avanzada- el elevado costo de un material no causa tanto impacto y el uso de materiales caros como el cobre o el acero inoxidable es más frecuente. Asimismo, y en relación con lo anterior, tampoco existe entre los arquitectos y otros profesionales del rubro un conocimiento acabado en torno a un adecuado uso del cobre en proyectos constructivos. ¿Qué aplicaciones y ventajas tiene este material? Por un lado, el cobre es altamente maleable, por lo que con un adecuado tratamiento permite resolver problemas bastante difíciles. En aplicaciones de techo, utilizando barnices o ciertos elementos químicos, posibilita, además, lograr aspectos en que aparece su condición de material semi precioso. Además, es muy durable y 100% reciclable, de manera que en caso de una demolición puede recuperarse parte del costo de la obra. El cobre se usa habitualmente en techos e instalaciones, sin embargo, también puede utilizarse con éxito en revestimientos exteriores de tabiques, incluyendo muros cortina, y posee un gran potencial en terminaciones lineales de techos. ¿De qué manera podría fomentarse su uso? Si bien ha habido importantes esfuerzos de ProCobre para fomentar su uso, no se percibe un empleo masivo de este material, lo que sería ideal revertir considerando que Chile es un país productor de cobre. Años atrás se estudiaron planchas compuestas con una capa superficial muy delgada de cobre sobre una base de membrana asfáltica como estructura. Tal vez, una solución de este tipo o similar podría derivar en mayor uso, al tornar más accesibles estos productos. ¿Cómo fue la experiencia del MIM? Dado el sentido didáctico de este edificio, se determinó que sus prin-cipales materiales de construcción; hormigón a la vista y cobre, se mostraran sin recubrimientos. Considerando que el MIM está rodeado por un extenso parque y que su techo es apreciable desde distintos ángulos, se decidió usar en él cobre, material que se adaptó a sus formas curvas y que le da vida al edificio. También se usó cobre en revestimientos verticales en el volumen norte del edificio, (para diferenciarlo de los otros), en revestimientos interiores, en las cubetas, bajadas de aguas lluvias y para revestir elementos de instalaciones aplicados a la fachada. En este caso no hubo tantos problemas de costo, ya que este proyecto fue financiado por varias empresas, entre ellas Codelco, que aportó el cobre. ¿Qué otras obras emblemáticas han incorporado el uso de cobre? Entre ellas puedo mencionar la del Planetario de la Usach, que fue la primera obra en que se usó el cobre como un elemento importante y muy visible. Aquí se utilizó, en la cúpula del edificio, cobre electrolítico, ideal para superficies irregulares. Otra obra importante es la del Centro Cultural Estación Mapocho, que en su momento fue la obra con la aplicación en mayor escala de cobre en techos en Chile. En este proyecto, al igual que en el del MIM, se empleó cobre laminado brillante que, en base a una protección superficial, mantiene su brillo a lo largo del tiempo. ¿Qué otro ejemplo de aplicación destacaría fuera de Chile? En ciertos lugares del mundo el cobre ha sido aplicado históricamente en cubiertas, pasando a ser ya un estilo patrimonial. Es el caso de ciertos barrios de Boston, por ejemplo, donde, probablemente con otras condiciones económicas y climáticas, este material es muy común en la arquitectura, tomando un color verde de óxido de cobre en forma natural, que confiere un aspecto muy interesante a las edificaciones.
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