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Streaming online
Flujos de video
a través de la red

A mediados de los noventa, cuando recién comenzaba a iniciarse la transmisión de video por Internet, la experiencia no era para nada entretenida. Esto porque lo más habitual al ver videos online a través de una conexión telefónica, era una barra de “loading” que crecía muy lentamente, para luego dar lugar a un video borroso y con mal sonido, de no más de siete minutos. Desde entonces, el streaming ha avanzado mucho y cada vez más tiene usos en el hogar y la empresa.

Para la agencia de estudios de audiencia Bridge Ratings, sólo en Estados Unidos 57 millones de personas escuchan radio en Internet cada semana. Routers calculó el 2006 como el primer año en que más de un millón de personas veían un video en Youtube al día, mismo año en que la cadena de televisión ABC comenzó a transmitir en su sitio web los capítulos emitidos de sus series “Lost” y “Gray´s Anatomy”.

Hoy, cada vez son más los clientes conectados a portales de películas online, capaces de transmitir en HD películas completas a miles de usuarios, los que las pueden disfrutar sin interrupciones en sus computadores o “smart TV”.


¿Qué es el streaming?

En pocas palabras, streaming (flujo) es la posibilidad de disfrutar videos y audio desde Internet sin la necesidad de descargarlo al PC, lo que lo diferencia de una descarga típica. Para que el streaming resulte, se requiere lo mismo que todos otros canales de comunicación: una fuente de datos, un canal y un receptor que los interprete y muestre.

En el streaming, el video y el audio (datos) viajan en un flujo continuo de datos desde el servidor (fuente) hasta el PC del usuario (receptor), a través de Internet (canal). Una vez que la información llega al PC del usuario, éste requiere un decodificador que lo interprete y muestre, y por lo general es un plugin o componente que funciona junto con el navegador del equipo.

Se recomienda un ancho de banda de 2.5 Mbit por segundo o más para ver películas de portales de stream media como Apple TV, Google TV o un Blu-Ray Sony. Si es HD, se recomienda 10 Mbit por segundo.

Para ejemplificar lo anterior, almacenar una hora de video codificada a 300 Kbps (típico video de 320 × 240 pixeles) requiere alrededor de 128 MB de almacenamiento, si lo ve una sola persona. Si en cambio el video es visto por 1000 usuarios, se llega a un total de transmisión de 135 Gbps por hora.


Infraestructura para transmitir


La infraestructura necesaria para poder transmitir streaming depende de dos factores principales: la calidad de audio y video de la transmisión, y la cantidad de usuarios recurrentes que se pretende cubrir.

Una configuración mínima implica: servidores de puertos de 100 o 1000 Mbps en data centers bien conectados, que cuenten con más de una conexión a Internet de más de 1 Gigabyte de ancho de banda.

Para hostear cientos o miles de streamings bajo los 512 Kbps en forma simultánea, es necesario un servidor con puertos de 1000 Mbps y 4 a 8 GB de RAM. El servidor debe estar en data centers con muchas conexiones, y que permita a todos los usuarios llegar a él a buenas velocidades, a pesar de que utilicen diferentes proveedores de Internet.

Este tipo de requerimientos por lo general hace más conveniente utilizar el servicio de streaming de los ISP, ya que implica un gran gasto en infraestructura y recursos de red.


Protocolos ligeros


En el streaming, poder entregar un video fluido y sin “pegarse” es la meta, y para ello fueron creados nuevos protocolos de intercambio de datos, siendo los principales UDP y RTSP. Estos hacen que las entregas de paquetes de datos se hagan con una velocidad mucho mayor que la que se obtiene con otros protocolos, ya que en caso de que un paquete no llegue a destino, UDP continúa mandando los datos sin tomar en cuenta el error, ya que en una aplicación multimedia estas pérdidas son casi imperceptibles.


Cómo producir una transmisión en vivo por Internet

Los usos más comunes del streaming en el mundo empresarial son las videoconferencias, que si bien son flujos de video simultáneos, por lo general no son vistos por más usuarios que los involucrados en la charla. Otro uso frecuente es difundir sin límites de países lo que ocurre en un seminario o foro, para así ampliar el impacto de la actividad. En ambos casos, es necesario seguir los siguientes pasos:

? Captura del video: Las cámaras que van a captar las imágenes que se desea transmitir en vivo deben enviar la información digital a un computador central de alta capacidad de procesamiento, en el cual el director podrá realizar el cambio de tomas, insertar caracteres y otros recursos multimedia.

? Codificación: El video en formato original obtenido en el paso anterior debe ser procesado por un códec que permita generar un video en formato Windows Media, Realmedia, Quicktime o MPEG-4.

El software de compresión por lo general lo proveen los mismos desarrolladores de los códecs. Los tiempos de codificación del video dependen de las prestaciones del PC encargado de la tarea y por lo general se utiliza un equipo dedicado exclusivamente a ello.

? Transmisión: Una vez que el video está codificado, debe ser subido a un servidor de streaming. La mejor solución por ahora es recurrir a un ISP con este servicio. Esto permite obtener un mayor ancho de banda, servidores de alto desempeño y redes más avanzadas a un precio razonable. Lo que sí se debe proveer es una conexión de alta velocidad (384K o más de subida) para transmitir el video desde el origen al servidor de streaming.

Noviembre 2012
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