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REGULACIÓN Y PRINCIPALES DESAFÍOS
Transporte de sustancias peligrosas
Por Alexander Czischke L., Ingeniero Civil Industrial y Diplomado en Transporte, Universidad Católica de Chile. / aczischk@uc.cl
Las sustancias peligrosas se encuentran presentes a lo largo de la cadena de suministros de diversas industrias, ya sea como insumos, materias primas o productos terminados. Es así como compañías de sectores tan variados como retail, industrial, minero, farmacéutico, químico, entre otros, deben ser capaces de manejar este tipo de cargas.
Alexander Czischke L.

El manejo de cargas peligrosas no resulta un desafío menor, ya que estas cadenas de suministros consideran el flujo de estas sustancias a través de las distintas etapas que las componen, involucrando a diversos actores tales como proveedores de materias primas e insumos, fabricantes, distribuidores, retail y a proveedores de servicios logísticos como Freight Forwarders (FFWs), operadores logísticos (3PL) y transportistas. Asimismo, se debe tener en cuenta que existen distintos tipos de sustancias peligrosas, las que pueden requerir condiciones específicas para su transporte, manipulación y almacenamiento. Considerando los riesgos inherentes y más significativos, la NCh 382 las clasifica de la siguiente forma:

Explosivos (clase 1).

Gases (clase 2).

Líquidos inflamables (clase 3).

Sólidos inflamables (clase 4).

Comburentes y peróxidos orgánicos (clase 5).

Sustancias tóxicas e infecciosas (clase 6).

Sustancias radioactivas (clase 7).

Sustancias corrosivas (clase 8).

Sustancias peligrosas varias (clase 9).


Las sustancias peligrosas implican riesgos para las personas y el medioambiente, por lo que existen diversas normativas que regulan su manejo. Dentro de la legislación chilena, se destacan el DS 43, que reglamenta su almacenamiento, y el DS 298, que define las condiciones para el transporte terrestre.


Normativa para el transporte terrestre

El DS 298 establece las condiciones, normas y procedimientos aplicables para el transporte terrestre de sustancias peligrosas y tiene como alcance todas las clases de riesgo, exceptuándose los Explosivos (clase 1) y Sustancias radioactivas (clase 7), las que se deben ajustar a normativas específicas. Este decreto se enfoca a definir aspectos como las condiciones de los vehículos, la manipulación de la carga, las restricciones para la circulación y estacionamiento de los vehículos, las obligaciones de los transportistas y personas que participan en las operaciones, y la fiscalización del cumplimiento de la normativa.

Respecto a las condiciones de los vehículos, establece que estos pueden tener una antigüedad máxima de 15 años; deben contar con dispositivo electrónico que permita registrar la velocidad, tiempo y distancia recorrida; y disponer de sistema de comunicaciones de cobertura nacional. También define que los vehículos deberán portar rótulos que identifiquen el tipo de carga que transportan según la NCh 2190.Of93 y letrero con los datos del expedidor y transportista.

Para la manipulación de la carga, las sustancias peligrosas deben estar embaladas y rotuladas con la clasificación y tipo de riesgo, según lo establecido en la NCh 2190, lo que será de responsabilidad del expedidor o importador del producto según corresponda. Además, se encuentra prohibido el transporte de sustancias peligrosas en conjunto con animales, alimentos, medicamentos o productos con los que exista incompatibilidad y puedan reaccionar.

En cuanto a la circulación de los vehí- culos, se encuentra prohibido transitar por áreas densamente pobladas y por tú- neles cuya longitud sea mayor a 500 m, cuando estos tengan una vía alternativa segura. Además, se deben programar las rutas para evitar zonas de alto tráfico y congestión. En cuanto al estacionamiento, solo se encuentra permitido en áreas autorizadas y, en ningún caso, en lugares densamente poblados.

Respecto a las obligaciones del transportista, este debe contar con la hoja de seguridad de los productos que transporta; el chofer debe utilizar elementos de protección personal y no podrá participar en operaciones de carga/descarga salvo expresa autorización, entre otros aspectos.


Principales desafíos

El transporte, manipulación y almacenaje de sustancias peligrosas implica riesgos que se deben controlar de forma adecuada, para evitar que se produzcan incidentes que impacten a las personas y el medioambiente. Esto hace necesario que todos los participantes de la cadena de suministros, los proveedores logísticos y la autoridad, cumplan con las exigencias, estándares y normas orientadas a la prevención de estos riesgos y a la mitigación de daños en caso de ocurrencia.

Por esto, es importante que las compa- ñías que manejan sustancias peligrosas dispongan de un sistema de calidad robusto que defina y controle las operaciones con este tipo de carga, lo que se puede acreditar mediante certificaciones. En este caso, cabe mencionar el Sistema de Homologación de Transportistas Carreteros (SHTC) de Asiquim, el que permite evaluar los sistemas de gestión de calidad, seguridad y medioambiente de los suministradores de transporte de productos químicos.

Asimismo, mediante la utilización de herramientas tecnológicas es posible lograr una mejor gestión y control de las operaciones. Por ejemplo, los sistemas TMS permiten planificar y programar el transporte considerando las exigencias y restricciones asociadas a este tipo de cargas. De este modo, permiten definir las rutas, considerando variables como clase de riesgo de la carga, transporte, chofer, horarios de salidas y llegada, velocidades máximas de circulación, paradas autorizadas, entre otros. Luego de programadas las rutas, se procede a controlar su cumplimiento y gestionar las posibles desviaciones mediante el monitoreo a través de dispositivos GPS y mesas de seguimiento, las que generan alertas en tiempo real.

En cuanto a la normativa, para lograr su efectivo cumplimiento, se requiere mejorar diversos aspectos. A modo de ejemplo, se puede señalar la necesidad de disponer de zonas debidamente habilitadas y autorizadas para el estacionamiento y paradas de los transportes con sustancias peligrosas. Además, para el caso del transporte de contenedores se requiere disponer de zonas de extraportuario que permitan el almacenamiento en tránsito de los contenedores para su posterior transporte directo al destino final.

Como se puede ver, para tener un seguro desempeño de la cadena de suministros de cargas peligrosas se debe tener una gestión integral e involucramiento de todos los actores, lo que es -sin duda- un tremendo desafío.

Junio 2018
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