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Catástrofes humanas y naturales: Alertar, informar, evacuar

Chile ha sufrido de los embates de la naturaleza o del hombre en distintas circunstancias de su historia. Incendios forestales en zonas densamente pobladas, aluviones donde el recurso hídrico es casi inexistente, volcanes en erupción o avalanchas de nieve. En cada una de estas emergencias, hay un denominador común: una preparación limitada o inexistente para reaccionar y deficiencias en cómo informar a la población.

Nuestra realidad como país nos enfrenta día a día con riesgos de grandes magnitudes de origen natural, tales como los tsunamis que afectaron en 2010 y 2015 las costas continentales e insulares de Chile; los aluviones de Copiapó, Vallenar y Tocopilla; las erupcions de los volcanes Villarrica, Calbuco y Chaitén. De igual modo, hemos enfrentado otras emergencias de responsabilidad humana, como los incendios forestales de Valparaíso y Viña del Mar, la explosión de gas en el casco histórico de Valparaíso, e incendio de industrias químicas, como Wenco, Matissen Molipac y Petrizzio, por nombrar solo algunas. En todos estos escenarios, enfrentamos un común denominador: la necesidad básica de Alertar, Informar y Evacuar a la población. Resolviendo estos tres aspectos, el riesgo de fallecimiento o accidente laboral o poblacional se reduce drásticamente. El entregar información oportuna, de calidad y a tiempo, es clave ante una emergencia, que no se circunscriben a un único ámbito de crisis -como los actos de la naturaleza o del hombre-, sino que también los vemos día a día en los procesos productivos de las empresas. En este sentido, varios procesos (como,por ejemplo, tronaduras, trasvasije de químicos, procesos de paradas de planta, limpieza de equipos o incluso, apertura de compuertas en una represa), pueden significar riesgos para la vida humana y animal, los cuales pueden ser aminorados al utilizar tecnología de Audio, Información y Evacuación.


Experiencias en el mundo

Con una cobertura de más de un 80% de la población, Dinamarca cuenta con un completo sistema de Sirenas de Alerta Masiva. En caso de emergencias o desastres de envergadura, su Agencia de Control de Emergencias (DEMA) se encarga de administrar los dispositivos de alerta. Este sistema cuenta con más de 1.000 torres con parlantes y amplificadores de 400 W cada uno que permiten emitir distintos tipos de sirenas, mensajes pre-grabados o mensajes en vivo a la población. Estos dispositivos pueden ser accionados a miles de kilómetros de distancia o desde donde se encuentran instalados (torres, postes, edificios, e incluso en sistemas móviles). DEMA prueba sus sistemas de alerta diariamente, gracias al “Silent Mode”(Modo Silencioso), el que permite probar los equipos al 100% sin emitir sonido alguno y, por tanto, sin generar alerta innecesaria en la población.

En cambio, cuando el ámbito de la emergencia se da dentro de una industria, los desafíos cambian y se deben enfrentar de una manera diferente. Por ejemplo, puede haber presente personal de visita, el que no conoce los procedimientos de evacuación o las zonas de evacuación delimitadas. Adicionalmente, se presenta el desafío de tener que Alertar, Informar y Evacuar tanto a personal inserto dentro de un medioambiente saturado de ruido (como los hallados en entornos industriales), como también al personal que está dentro de una oficina en la misma área de la emergencia. Para ambos casos, existe hoy en día tecnología que permite alertar en áreas industriales y de oficinas simultáneamente, pero con distintos niveles de potencia auditiva.

Los sistemas de Audio-Alerta disponen de parlantes con amplificadores que van desde los 15 watts a más de 400 watts, permitiendo de esta manera disponer de una alerta sonora al interior de una oficina o al interior una bodega industrial, indistintamente.

Las Sirenas de Alerta Masiva cumplen una gran misión en las emergencias menos pensadas o planificadas. Un ejemplo es la ciudad de Fengyuan (Taiwán), con una población de más de 165.000 habitantes. El gobierno de dicho país decidió instalar una docena de sirenas de alerta masiva para entregar cobertura de emergencia y prevenir accidentes como resultado de la ruptura de la represa Shi-Kang, que se había construido en 1977 y podía ser susceptible a daños por efecto de los terremotos. El año 1999 sucedió lo menos esperado: un terremoto afectó la zona y puso en riesgo a la población. No obstante, los sistemas de alerta se activaron para avisar de un posible riesgo, permitiendo la evacuación oportuna de las personas.

Conocidos han sido los casos de terrorismo con fallecidos como resultado de individuos armados que asaltan universidades, colegios y escuelas de educación superior en EE.UU. Cientos de centros de formación en dicha nación han instalado sistemas de alerta masiva para proteger a sus estudiantes frente a un riesgo latente, al interior o exterior de sus campus.

Hoy en día, la naturaleza nos obliga a estar preparados, y nuestra obligación es prevenir, proteger y educar. Los sistemas de alarma masiva cumplen dicha función de manera eficiente y productiva, entregando información, alertando o activando una acción de manera efectiva, a costo acotado y aplicable a toda realidad y situación de negocio o geográfica.


Artículo gentileza de Raimundo Aranguiz, CEO de Ferexpo S.A. raimundo.aranguiz@ferexpo.cl
Noviembre 2015
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