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EL RUIDO EN LAS EMPRESAS
Un enemigo para la salud del trabajador

Cada día millones de personas están expuestas al ruido en sus puestos de trabajo, lo que en algunos sectores, como la industria maderera y metalmecánica, es más peligroso debido a que las consecuencias para la salud pueden ser irreversibles.

Desde un punto de vista médico, el ruido es el sonido que puede producir pérdida de la audición o interferir gravemente una actividad, y el daño que puede provocar en los trabajadores afecta, además del oído, su vida social y personal, siendo algunos de los problemas más frecuentes la Hipoacusia Sensorioneural, la fatiga auditiva, estrés, disminución del estado de vigilancia, irritabilidad y dificultad para concentrarse.


Los peligros del ruido en las industrias

Como afirma José Luis Urnia, Especialista en Salud Ocupacional de la ACHS, “con frecuencia los niveles de ruido superan los criterios de acción y límites máximos establecidos. Al encontrarse expuesto, un trabajador a veces nota que no puede oír bien o que le zumban los oídos; si esto ocurre durante un corto período de tiempo, se denomina ‘desplazamiento temporal del umbral’, cuyos síntomas desaparecen al cabo de poco tiempo de estar alejado del ruido. Sin embargo, cuanto más tiempo se esté expuesto al ruido, más tiempo tarda el oído a volver a la normalidad, lo que puede ocasionar problemas sociales resultando difícil escuchar lo que otras personas dicen o necesitar aumentar el volumen de la radio o la televisión”.

José Luis Urnia, ACHS.
Marcelo Molina, Mutual de Seguridad.

Coincidiendo con lo anterior, Marcelo Molina, Ingeniero Acústico UACH e Higienista Ocupacional British OHS de la Subgerencia de Salud Ocupacional de la Mutual de Seguridad, señala que “la exposición al ruido en el trabajo produce desde distracción y molestia hasta daño auditivo, dependiendo de los niveles y tiempos de exposición” y el ejecutivo de la ACHS añade que “con el paso del tiempo, después de haber estado expuesto en forma sostenida a altos niveles de ruido, los oídos no se recuperan y la pérdida de audición pasa a ser permanente, siendo el mayor riesgo adquirir la enfermedad profesional Hipoacusia Sensorioneural, que es una condición irreversible que genera una incapacidad permanente”.


Los sectores más ruidosos

El ruido está presente en todas las áreas de la vida cotidiana, pero mientras normalmente se puede reducir la exposición, miles de trabajadores lo enfrentan a diario por muchas horas seguidas en sus puestos de trabajo.

Como explica Urnia, “aunque son diversas las industrias que se encuentran en presencia de este agente, según nuestros antecedentes los mayores niveles de ruido se concentran en las industrias de la madera y metalmecánica, seguidas de la construcción, manufactura y minería”. Dependiendo de sus efectos, también hay otros sectores que pueden afectar la salud de los trabajadores. “Por ejemplo, si se trata de inteligibilidad de la palabra, que en términos simples tiene que ver con el nivel de entendimiento durante la comunicación hablada, un call center puede ser el caso perfecto, pues la intervención simultánea de varios operadores produce un incremento del ruido de fondo que puede afectar la comunicación obligando a elevar el volumen del auricular, lo que después de horas puede condicionar el estado de ánimo, producir fatiga prematura y gatillar molestias e inclusive sensación de dolor de cabeza”, comenta Molina de la Mutual de Seguridad.


La prevención es posible

Siendo la Hipoacusia Sensorioneural una enfermedad irreversible a la que está expuesta cerca de un 30% de la población trabajadora, es fundamental su prevención y la forma más efectiva es mediante el control del ruido.

Como explica Urnia de la ACHS, “el medio más eficaz es considerar desde un inicio los niveles de emisión de las fuentes de ruido que ingresarán a la empresa, estableciendo un programa de adquisición de equipos con bajos niveles de ruido”, agregando que “un buen programa debe incluir su vigilancia y mantenimiento”.

Coincidiendo con lo anterior, Molina señala que “para que la prevención sea efectiva se debe abordar a través de la planificación de programas de control, donde la empresa cumple el rol director y los organismos administradores de la Ley 16744 el de asesor y ejecutor de los programas de vigilancia. Los trabajadores, por su parte, deben colaborar con las directrices que se establecen para que el sistema opere”.

En este sentido, en Chile tenemos una buena normativa con el Protocolo Ocupacional a Ruido (PREXOR), del Ministerio de Salud, que fue oficializado el 26 de noviembre de 2011 y actualizado con el Decreto 1052 del 14 de octubre de 2013, versión vigente actualmente.

No obstante, según Molina “la normativa establece normas mínimas que deben cumplir las empresas y las mutuales de seguridad, en virtud de que los programas de control de la exposición a ruido requieren de la atención permanente de parte de la empresa incluyendo monitoreo de las áreas de trabajo, actualización de las matrices de identificación de riesgo, re-evaluación de procesos y procedimientos, mantenimiento de los equipos y maquinaria ruidosa, capacitación de los trabajadores, aplicación de programas de gestión de la selección, uso y cuidado de los elementos de protección auditiva y la administración de la vigilancia de la salud auditiva”.

Además, según Urnia “no se ha desarrollado una normativa que aborde el problema teniendo en consideración el confort acústico, problema que se presenta, por ejemplo, si se debe efectuar un trabajo que requiere cierta concentración o grado de atención y hay un ruido de fondo en el lugar donde se desarrolla”. En este sentido, para Molina es necesario que “los elementos de protección personal se limiten a reducir la exposición de tareas puntuales en las que por motivos técnico-económicos no ha sido posible reducir el ruido hasta niveles inocuos; sin embargo, su uso sigue siendo el recurso más utilizado”.

Importante es la existencia del único laboratorio de certificación de tapones auditivos según la NCh 1331 en la ACHS, ya que “los valores de atenuación para este tipo de protectores se obtienen tomando sujetos de prueba chilenos que están más acordes a nuestra realidad. El país debería trabajar en la certificación de los protectores tipo orejeras y focalizarse en proporcionar soluciones más acordes a la realidad de ciertas industrias o actividades para solucionar problemas relacionados con la comodidad del uso del protector, elemento clave para que sea bien utilizado durante el 100% del tiempo que dura la exposición”.

En conclusión, la prevención, a través de la utilización correcta de los elementos de protección auditiva y la aplicación de programas y planes para la disminución de ruido en las empresas, es un elemento que ayudará a mejorar la salud ocupacional de los trabajadores.

Enero 2015
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