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Evaluaciones de seguridad eléctrica
Por César Muñoz Chacón, Ing. Eléctrico, Experto en Prevención de Riesgos, Especialista de Seguridad Eléctrica en ACHS.
Un análisis exhaustivo de las instalaciones eléctricas permitirá detectar los puntos de riesgo. En esto es importante utilizar parámetros definidos por la SEC.
César Muñoz Chacón.

En el lugar de trabajo, es fácilmente observable un enchufe roto, un cable con la aislación deteriorada o una lámpara que no enciende. Estas condiciones pueden ser visualizadas por un ojo no tan experto, pero con mucho sentido común. Si lo llevamos al ámbito de gestión de riesgos, esta actividad se denomina inspección de seguridad eléctrica (cualitativa), con relación a los principales requisitos normativos que establece la NCh Elec 4/2003 (Instalaciones de consumo en Baja Tensión) y que fiscaliza la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

La SEC establece un nivel de criticidad de los principales requisitos normativos. Por ejemplo, la ausencia de aquellos que tienen que ver con la seguridad para las personas, la tipifica como “muy crítico” –nivel 3- (como falta o mala calidad de tierra de protección, falta o inadecuada operación de protecciones diferenciales); así como aquellos que van en directa relación con los peligros de incendio para la instalación (sección de conductores de acuerdo a capacidad de disyuntores, empalme con automático, tierra de servicio). Otros requisitos, tales como las conexiones a tierra de equipos, tableros con rotulación, señales de seguridad, barras protegidas contra contactos directos, estado de enchufes, etc., se categorizan como requisitos “graves” (nivel 2). La Tabla 1 muestra un resumen de algunos de los principales requisitos normativos para la seguridad de personas e instalaciones.

Un ejemplo de la evaluación de riesgos cualitativa, es la que se desarrolla en ACHS (Especialidades Técnicas), la cual cruza el requisito de la SEC con un determinado nivel de cumplimiento, obteniéndose un nivel de riesgo de la instalación y un criterio de cumplimiento porcentual. De esta manera, se orienta en la priorización de los requisitos de normalización de acuerdo a la criticidad y el tipo de peligro que representa la instalación y se categoriza el nivel de riesgo. El diagrama general de evaluación se muestra en la Figura 1.

Con el análisis anterior, por ejemplo, se puede visualizar en un tablero la existencia de una protección diferencial en los circuitos de enchufe que indica la rotulación, sin embargo, no se sabrá si esta protección se encuentra operativa.

Tabla 1. Lista de determinados requisitos normativos para la seguridad eléctrica de personas e instalaciones.

Evaluación cuantitativa

En conclusión, vemos que no es suficiente una inspección cualitativa. Se hace necesario evaluar con instrumentos otros parámetros que son muy importantes para la seguridad eléctrica. Pasamos entonces a una evaluación cuantitativa de seguridad eléctrica:

Dispositivos de corte diferencial: Un interruptor diferencial es un elemento de protección cuyo fin es proteger personas y animales contra posibles descargas eléctricas. Con instrumentos especiales para estos fines, se controla y mide los valores de disparo de los protectores diferenciales, mediante el tiempo de disparo (en ms) y mediante el valor de intensidad de disparo (en mA). Una de las ventajas de este tipo de instrumento es que se conecta directamente a la red, sin necesariamente intervenir tableros o partes energizadas. Entregan además las características de tensión de la red, si el punto se encuentra o no conectado a tierra e indican la calidad de la misma. Si es deficiente, sencillamente no deja continuar con el test y alerta sobre la condición de peligro.

Tensión de contacto: El valor máximo de la tensión de contacto se denomina tensión límite y es normalmente 50V para lugares secos y 25 V para lugares húmedos o mojados (NCh-Elec 4/2003). En caso de obtener una tensión de contacto elevada, se debe comprobar la resistencia de tierra.

Resistencia de aislamiento: Una apropiada resistencia de aislamiento entre partes vivas de la instalación y otras accesibles del entorno (partes conductoras accesibles activas), es un parámetro básico de seguridad que protege contra contactos directos e indirectos del cuerpo humano. También es de suma importancia un correcto aislamiento entre partes vivas de la instalación, para evitar posibles cortocircuitos.

Figura 1. Ejemplo de evaluación de riesgos eléctricos,
considerando criterio SEC y cumplimiento del requisito.

El valor mínimo de resistencia de aislación será de 300.000 Ohm para instalaciones con tensiones de servicio de hasta 220 V. Para tensiones superiores, se aceptará una resistencia de aislación de 1.000 Ohm por volt de tensión de servicio para toda la instalación.

Resistencia de tierra (fuente de tensión externa): Una apropiada resistencia de tierra es de vital importancia cuando se utiliza un interruptor diferencial como dispositivo de protección contra posibles descargas eléctricas. Si la resistencia de tierra es demasiado alta, entonces aparecerán tensiones de contacto relativamente altas al tocar las partes conductoras accesibles de cargas defectuosas.

Esta tensión supone un riesgo importante de descarga eléctrica, por lo que se debe medir la resistencia de tierra siempre que la tensión de contacto salga elevada y en caso de que el valor de la tierra de protección sea también elevado, se deberá modificar la puesta a tierra (añadir picas o mallas, etc.).

Continuidad de los conductores de protección para puestas a tierra y conductores equipotenciales: Los conductores de protección suponen una parte muy importante del sistema de protección, el cual evita la aparición de tensiones peligrosas de defecto (peligrosas tanto en su valor como en su duración). Estos conductores solo realizarán su función de forma correcta si están propiamente dimensionados, instalados y conectados. Por ello, es tan importante comprobar la continuidad y resistencias en las conexiones.

Termografía: A través de captura de imágenes por infrarrojos, se detecta la energía infrarroja (el calor) y la convierte en una señal electrónica, la cual se procesa para proyectar una imagen térmica en un video-monitor y calcular su temperatura. Una evaluación de riesgos de la temperatura de las instalaciones eléctricas (peligros), puede basarse en el cumplimiento de la normativa técnica eléctrica, basada en lo dispuesto por NFPA 70B (Prácticas recomendadas para la mantención de sistemas eléctricos), en referencia a estándar ANSI/ NETA MTS-2007 (Estándar para la especificación de mantención y pruebas para Sistemas y Equipos de distribución eléctrica).

Con la tabla 2, los valores podrán categorizarse en un determinado nivel de riesgos, para la prioridad en su normalización.

Tabla 2. Referencia Estándar ANSI/NETA, para evaluación de riesgos por temperatura en componentes eléctricos.
Noviembre 2014
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Comentarios acerca de este artículo
Renzo Inarcs (05/01/2019)

Quiero saber si hay algún reglamento que regule la cocada de las mallas electrosoldada para protección de equipos eléctricos (baterías, etc) como barrera de protección

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