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DERMATOSIS PROFESIONALES
Acné y enfermedad folicular
Por Dra. Patricia Apt, Dermatóloga de Clínica las Condes.
En algunos trabajos, la piel puede verse afectada con alguna patología, donde puede reaccionar generando acné, una enfermedad incentivada principalmente por la exposición constante a aceites y otras sustancias industriales.
Dra. Patricia Apt

Las dermatosis profesionales corresponden a aquellas enfermedades cutáneas en que la exposición profesional es la causa o factor más importante. En diversas ocupaciones, existen agentes mecánicos, químicos, físicos o biológicos que pueden dañar la piel e inducir procesos patológicos. Según las notificaciones efectuadas por la Asociación Chilena de Seguridad en los años 2007 y 2009, las dermatosis eran la tercera causa de enfermedades profesionales, con un 11% de prevalencia.

Clínicamente, se pueden presentar como: dermatitis de contacto, quemaduras químicas, urticaria de contacto, cáncer, enfermedad autoinmune del tejido conectivo, trastornos pigmentarios, infecciones y enfermedades foliculares. Este último patrón clínico, cuya principal manifestación es el acné, es el tema que desarrollaremos en este artículo.

que desarrollaremos en este artículo. El acné vulgar es una enfermedad multifactorial; algunas exposiciones ocupacionales como agentes químicos, ambientales y físicos, pueden simular la patogenia del acné vulgar, generando principalmente inflamación y/u obstrucción del folículo piloso, con el consiguiente desarrollo de comedones y pústulas. La mayoría de los agentes comparten este mecanismo, excepto el cloracné. A continuación, revisaremos las diferentes etiologías involucradas:

Exposición a aceite: La exposición continuada a aceites produce una hiperqueratosis reactiva (engrosamiento de la capa externa de la piel), seguida de oclusión folicular (obstrucción de los folículos). Los aceites utilizados en la industria, como la parafina o diesel, pueden producir acné o empeorar un acné preexistente. Puede aparecer en zonas poco habituales como brazos y abdomen, que suelen ser lugares que contactan el aceite bajo ropa saturada con él.

Cosméticos: Algunos ingredientes como lanolina, vaselina o aceites vegetales, pueden favorecer la obstrucción folicular. Se consideraría como una dermatosis profesional en el caso de actores o modelos. Hoy en día, los productos cosméticos y su tecnología hacen menos frecuente esta dermatosis.

Exposición a hidrocarburos policíclicos halogenados (Cloracné): El cloracné ocurre en grupos con alta exposición a compuestos como las dibenzodioxinas y los dibenzofuranos policlorados que se encuentran mayoritariamente en los fungicidas, insecticidas, herbicidas y conservantes de la madera. Aparece tras dos meses de exposición y tiende a persistir a pesar del cese de exposición, y corresponde a una manifestación cutánea de una exposición sistémica. La entrada puede ocurrir por absorción percutánea, por inhalación o por ingestión de estos agentes químicos. El desarrollo del cloracné depende de los niveles sanguíneos del tóxico alcanzados.

Es difícil distinguirlo clínicamente del acné vulgar, y algunos signos que pueden hacer sospecharlo son el predominio de comedones abiertos y mayor cantidad de lesiones sobre la prominencia malar y detrás de las orejas. Los comedones abiertos pueden distribuirse más extensamente en el resto del cuerpo e ir acompañados de quistes con contenido líquido, aumento del vello corporal u oscurecimiento de este.

Con la progresión de la enfermedad, se pueden formar milios, junto con quistes de inclusión epidermoides, de color amarillo, que tienen tendencia a progresar hacia la formación de abscesos en la cara, detrás de las orejas, en el cuello, los glúteos, muslos y escroto. La piel se hace más gruesa y descama. En casos graves, estos quistes se pueden ulcerar. No corresponde en realidad a un cuadro de acné, dado que histológicamente desaparecen las glándulas sebáceas, lo que sería clave para hacer diagnóstico y distinguirlo de un acné vulgar.

Generalmente remite lentamente tras la suspensión de la exposición, desapareciendo totalmente, sin embargo, casos graves pueden persistir por años. La afección sistémica involucra ojos, hígado y sistema nervioso; algunos de estos hidrocarburos pueden ser oncogénicos.


¿Cómo abordarlo?

Frente a un cuadro de acné, es importante sospechar si existe algún desencadenante, sobre todo en un paciente adulto, sin historia previa de acné vulgar. Parte de la anamnesis (información recopilada desde el paciente), debe incluir la exposición profesional a estos agentes gatillantes conocidos. En lo principal, suspender la exposición debería revertir el cuadro, pero si no hay respuesta o en cuadros severos, se puede utilizar la misma terapia que para el acné vulgar. El cloracné puede ser especialmente recalcitrante. En esta situación, resulta importante que el empleador facilite a los trabajadores las condiciones y los elementos de protección personal indicados para cada trabajo, considerando los grados de exposición, a modo de mantener alejado lo más posible al agente de riesgo.

Septiembre 2014
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