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RESEÑA A LA NORMA NCH 349
Seguridad en excavaciones

Las tareas de excavación presentan un alto riesgo para los trabajadores. De no tomar las medidas suficientes, es posible que se trabaje con una alta probabilidad de accidente, lo que puede resultar fatal.

La NCh 349, elaborada por el Instituto Nacional de Normalización (INN), fue declarada norma chilena oficial por Decreto Nº 6 del Ministerio de Obras Públicas, y establece las medidas mínimas de seguridad que deben adoptarse en los trabajos de excavaciones a tajo abierto. El documento, elaborado por diversos especialistas del área, aborda las principales situaciones de riesgo.

Como punto de inicio, la mencionada regulación plantea la necesidad de contar con equipos de trabajadores capacitados para los riesgos que se presentan al realizar las excavaciones, que posean conocimiento en los procedimientos de trabajo y en el uso de elementos de protección personal (EPP). También indica recabar la mayor información referidas a las instalaciones y construcciones anteriores que hubiesen existido en el lugar, tras lo cual se deben sacar rocas, rodados, escombros y todo material suelto que constituya un peligro para los trabajos de excavación; con especial cuidado con las especies arbóreas, trasladando y replantando las especies que sea necesario remover.


Excavación y estabilidad

Según esta normativa, toda excavación o zanja debe ser aislada o protegida mediante un cierro, baranda u otra defensa adecuada. En caso en que las excavaciones o zanjas se realicen en la vía pública, se debe además colocar luces rojas durante la noche que adviertan su proximidad al público transeúnte.

Es posible que la excavación desestabilice edificios o fundaciones colindantes, por lo que siempre se debe recurrir a un especialista para estudiar e indicar las soluciones o precauciones a tomar a cargo de un ingeniero civil o mecánico de suelos; y las acciones referentes a los refuerzos o apuntalamientos necesarios para asegurar la estabilidad de las excavaciones y de dichas construcciones.

En excavaciones de cierta envergadura o cuando la naturaleza del terreno lo aconseje, se debe contar -previo a iniciar los trabajos- con un estudio de mecánica de suelos en el cual se indiquen los taludes a efectuar, las protecciones o sistemas de entibiamiento a utilizar y cualquier sistema de seguridad o procedimiento de trabajo adicional que el tipo de terreno requiera.

Un punto importante es que las excavaciones se deben realizar, si es que el espacio lo permite, de acuerdo al ángulo de reposo del tipo de terreno, llamado “talud natural”. Algunos ángulos de talud con respecto a la horizontal para diferentes tipos de terreno se indican en la tabla.


Precauciones en el borde de la excavación

Asimismo, la NCh 349 hace referencia a los materiales provenientes de las excavaciones, indicando que estos no deben amontonarse sobre el borde de los taludes de excavaciones que no sean estables y sin posibilidades de recibir alguna sobrecarga. También se explicita que cuando el material proveniente de las excavaciones se coloque sobre la superficie del terreno, debe depositarse a una distancia igual o superior a la mitad de la profundidad de la excavación con un mínimo de 0,50 metros, medidos desde el borde de ella. Se debe colocar rodapiés siempre que haya peligro de caída de materiales al interior de la excavación.

Cuando se efectúen faenas que produzcan vibraciones, percusión o trepidación, éstas no se pueden efectuar a una distancia menor a 1,5 veces la profundidad de la excavación.


Protección del personal

En lo referente a la protección directa a los trabajadores, la norma indica que el personal que labore en faenas de excavación debe en todo momento utilizar como mínimo calzado de seguridad, casco y guantes. En cuanto a los EPP a emplear, la normativa recomienda el uso de protectores auditivos y chalecos reflectantes, y cuando se trabaje al borde de excavaciones de profundidad superior a 1,5 m y exista riesgo de caída al interior de ella, la utilización de cinturón de seguridad tipo arnés para el cuerpo, que deben estar afianzados a alguna estructura soportante. Estos elementos también se recomiendan para el descenso del trabajador al interior de una excavación, siempre que esté amarrado a una cuerda de vida asegurada a una estructura independiente del torno.

Cuando se trabaje en presencia de agua o barro, se exige el uso de botas de goma con puntera de seguridad.

Además, es necesario procurar la ventilación de pozos profundos, donde se asegure la presencia adecuada de oxígeno, como también detectar la presencia de gases nocivos para los trabajadores.

Si bien seguir las indicaciones que se estipulan en la normativa entregarán un marco de seguridad básico, es imprescindible que en cada obra se tomen medidas preventivas adaptadas al lugar, considerando las tareas que se realizan y el personal que trabaja en obra, a modo de abordar el tema de manera integral.

Angulo a (grados)

Naturaleza del terreno
Roca dura
Roca blanda
Trozos de roca
Terreno vegetal
Mezcla de arena y arcilla
Arcilla
Gravilla
Arena fina
Fuente: Norma NCh 349.

Terreno seco

Terreno húmedo

80 a 90

80

55

55

45

40

45

30

45

30

40

20

35

30

30

20

Marzo 2014
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Comentarios acerca de este artículo
isabel Latorre Atrium (08/02/2019)

Me parece interesante el artículo como para recomendar a nuestros colegas APR y demás, saludos

Marco Antovio Figueroa Gutierrez POLPAICO (28/01/2016)

INFORMACION

dimon constructora balarezo (24/02/2015)

muy bueno el artículo para prevención de accidentes

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