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Criterios de selección de un equipo de protección auditiva
Por Omar Antonio Jerez Olmedo, Jefe de Carreras Prevención de Riesgos, IP-CFT Santo Tomás Sede San Joaquín. ojerezo@santotomas.cl
Para seleccionar un elemento de protección auditiva, se deben considerar diversos elementos, como la temperatura y polvo, aunque también es importante tomar en cuenta la comodidad para el usuario.
Omar Antonio Jerez Olmedo.

En nuestro país, el ruido es el problema higienista más importante del desarrollo industrial, y por tanto, la hipoacusia que genera es una de las enfermedades con mayor prevalencia según estadísticas de los entes mutuales. Por ello se hace necesario reflexionar si efectivamente los empleadores le brindan la importancia adecuada.

Si bien la protección personal es el último eslabón para resguardar a los trabajadores, la elección del equipo de protección auditiva (EPA) es muy importante, pues de ella depende si realmente se protegerá o no a los colaboradores. En este aspecto, el Instituto de Salud Pública de Chile (ISPCH), a través de su guía para la selección y control de protectores auditivos, entrega pautas claras y concretas de cómo realizar este proceso.

Tomando esas consideraciones, me atrevo a recalcar los siguientes puntos:

1. Selección del protector auditivo: Para seleccionar un EPA se debe identificar los riesgos, evaluar y caracterizar el ruido, así como también determinar las condiciones ambientales en el puesto de trabajo que puedan afectar la vida útil y el rendimiento del protector. Para ello, considerar los siguientes factores:

Exigencias en materia de atenuación sonora.

Marca de certificación reconocida por la autoridad sanitaria (ISP).

Compatibilidad con otros elementos de protección personal.

Comodidad que ofrece al trabajador.

Necesidad de escuchar señales de alarma.

Condiciones del lugar de trabajo.

2. Evaluación de los riesgos: La evaluación del ruido en el lugar de trabajo debe realizarse según el Instructivo para la Aplicación del D.S. Nº 594/99 del MINSAL, Título IV, Párrafo 3º (“Agentes Físicos – Ruido”), mediante Resolución N° 926 del 21 de junio de 2004, del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP). Aplicar este instructivo permite obtener el nivel de presión sonora continuo equivalente del puesto de trabajo, lo que permite determinar si el trabajador está expuesto a ruido con riesgo de adquirir sordera profesional.

También se tienen que tomar en cuenta las condiciones ambientales y la presencia de otros riesgos en el lugar de trabajo, tales como:

Temperatura y humedad elevadas: si el trabajo produce una sudoración abundante en la zona recubierta por las orejeras, es preferible la utilización de tapones; si no es factible, se recomienda usar orejeras con almohadillas rellenas de líquido.

Polvo: al trabajar con polvo y suciedad, existe riesgo de infección en el oído. Por lo tanto, es recomendable la utilización de tapones desechables; si se emplean orejeras en ambientes con polvo puede acumularse una capa de este entre la almohadilla de la orejera y la piel, lo que puede provocar irritación de esta última.

Agentes químicos: la contaminación del protector auditivo con sustancias extrañas, tales como grasa, aceites, soluciones, residuos líquidos, etc., podría generar irritaciones o abrasiones en la piel. Para estos casos, es recomendable el uso de orejeras.

3. Efecto sobre la comunicación y la audición: Cabe prevenir que el protector auditivo no otorgue una excesiva atenuación, lo que sucede en aquellos casos donde el nivel de presión sonora efectivo ponderado “A” está más de 20 dB bajo el Nivel de Acción. En estos casos, el protector otorgará demasiada atenuación sonora, considerándose como sobreprotección, lo que podría originar que el trabajador se retire el protector auditivo cuando necesite comunicarse, tenga la sensación de incomodidad o interfiera con las señales de alarma que debe escuchar.

4. Factores ligados al usuario: La comodidad de un protector auditivo influye en el tiempo de uso y, por consiguiente, en la eficacia del control del riesgo. La intermitencia en el uso disminuye drásticamente la protección del trabajador. En este sentido, factores como masa, materiales, terminaciones, presión de las almohadillas, fuerza del arnés, tamaño, impedimento de la evaporación de la transpiración, aumento y acumulación de sudoración, entre otros, influirán en el uso y aceptación del protector auditivo. Por ende, el proceso de selección de protectores auditivos debe ser participativo.

5. Compatibilidad con otros elementos de protección personal: Cuando las condiciones del puesto de trabajo requieren, además del protector auditivo, el uso de otros equipos de protección personal se debe tomar en cuenta la compatibilidad de dichos equipos entre sí, de tal forma que el trabajador quede protegido contra todos los riesgos presentes. Usar protectores auditivos en combinación con otros EPP podría reducir el nivel de protección auditiva.

Algunas recomendaciones relativas a la compatibilidad son:

Elementos de protección ocular: pueden interferir en el correcto ajuste del protector auditivo en el caso de utilizar orejeras. Se recomienda que las orejeras sean de posición única o universal, pero utilizadas detrás de la nuca o bajo la barbilla, en conjunto con la cinta de cabeza. Se recomienda principalmente el uso de tapones.

Pantallas faciales: pueden interferir con el correcto uso de orejeras y tapones unidos por un arnés. Se recomienda principalmente el uso de tapones sin arnés.

Cascos de protección: en el caso de las orejeras acoplables a un casco hay que considerar que la orejera se debe utilizar con el o los modelos de cascos que fueron certificados. En el caso de utilizar orejeras no acoplables, se recomienda que estas sean de posición única o universal, pero utilizadas detrás de la nuca o bajo la barbilla, en conjunto con la cinta de cabeza para ayudar a su correcto ajuste. La misma situación acontece con los tapones unidos por un arnés.

Equipo de protección respiratoria: el arnés de sujeción del aparato de protección respiratoria podría interferir con el sello de las orejeras y tapones unidos por un arnés. En este caso, se recomienda el uso de tapones sin arnés.

6. Certificación del EPA:
Los protectores auditivos que se adquieran deben ser certificados. Actualmente, en el país no existe servicio de control y certificación de protectores auditivos autorizados por el ISP. Por ello, y mientras esta situación se mantenga, se acepta la comercialización y uso de estos productos certificados bajo norma extranjera.

7. Instrucciones de uso: A fin de cumplir con el protocolo de exposición ocupacional a ruido (PREXOR) que exige evidencia de cumplimiento, se debe contar con un programa que contemple, a lo menos, los siguientes puntos:

Capacitación.

Chequeo de equipos.

Recambio de equipos.

Mantenimiento y limpieza de equipos.

Para lograr un mayor impacto en los trabajadores, la capacitación debe ser teórica y práctica y considerar los contenidos siguientes:

Conceptos de ruido ocupacional.

Efectos en la audición por exposición a ruido.

Niveles sonoros en sus lugares de trabajo.

El riesgo al que se expone si no se utilizan protectores auditivos.

Influencia del tiempo de uso en la eficacia de la protección auditiva.

La repercusión de la inserción correcta de los tapones y la colocación adecuada de las orejeras.

La audición de mensajes verbales y/o señales de advertencia o alarmas, cuando sea necesario.

Junio 2017
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