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CENTRAL RUCALHUE
Energía limpia y sustentable en Región del Bíobío

El proyecto de la empresa Atiaia Energía, ubicado en el río Biobío, en las comunas de Quilaco y Santa Bárbara, contará con una potencia instalada de 90 MW.

La Central Hidroeléctrica Rucalhue es un proyecto limpio y renovable que aprovecha la fuerza del agua para aportar energía de manera eficiente y amigable con el medioambiente. La iniciativa considera una central con una potencia instalada de 90 MW, inyectando aproximadamente 465.000 MWh de energía por año al Sistema Interconectado Central (SIC). Es decir, será capaz de generar electricidad suficiente para más de 140.000 personas, contribuyendo a la reducción de gases de efecto invernadero.

“El proyecto contempla una etapa de construcción de 30 meses, dentro de los cuales los primeros 14 meses se realizan sin intervenir el río. En la búsqueda de reducir o minimizar el impacto de la central durante esta etapa, se ha proyectado que sus obras temporales se emplacen en zonas aledañas al eje de la obra”, señala Pablo Ceppi, Gerente General de Atiaia Energía Chile.

La Central Rucalhue considera además una línea de transmisión de 1,5 km de longitud, que se conecta a una línea existente que entrega la energía al SIC. Se ubica en la Región del Biobío, en el río Biobío, en las comunas de Santa Bárbara y Quilaco. La comunidad más cercana y que le da el nombre al proyecto es Rucalhue, localizada aproximadamente a un kilómetro de las obras definitivas del proyecto. El inicio de la obra está proyectado para fines de 2017.


Eficiencia y sustentabilidad

Uno de los principales objetivos del diseño de la Central Rucalhue es reducir al mínimo los impactos que esta pueda generar en el río y su entorno. Es por ello que todas las obras principales del proyecto se han ubicado de manera consecutiva en un mismo eje del río: casa de máquinas, vertedero y muro de cierre.

La casa de máquinas estará compuesta por tres turbinas sumergidas que devolverán las aguas a pie de presa -sin disminuir los flujos naturales del río- y el vertedero estará compuesto por siete compuertas radiales, que tienen la particularidad de llegar hasta el fondo del río, permitiendo así la constante renovación de las aguas y evitando la acumulación de sedimentos típicos de los embalses. “Estas características permiten afirmar que el río mantendrá sus características hidrológicas y sedimentarias”, indica Pablo Ceppi.

Una de las características distintivas de la Central Rucalhue es que su vertedero se asemeja a una estructura de bocatoma, donde las compuertas radiales se ubican al nivel del río, cerrando sobre su lecho. “Esta característica facilita una constante renovación de las aguas de su embalse y así también mantiene las características sedimentológicas naturales del río”, prosigue el ejecutivo.

La iniciativa considera una central con una potencia instalada de 90 MW, inyectando aproximadamente 465.000 MWh de energía por año al Sistema Interconectado Central (SIC).

Innovaciones constructivas

La Central Rucalhue es una central de “pasada” porque no altera el caudal natural del río. En todo momento, el agua que fluye hacia la central es evacuada en su totalidad, es decir, el agua que entra es igual al agua que sale de ella. En contraposición, una central con capacidad de regulación, almacena y libera agua de manera discrecional, lo que modifica las condiciones hidrológicas naturales del río. En el caso de la Central Rucalhue, esta no regula los caudales del río.

Consta de tres estructuras principales, diseñadas de manera consecutiva, en un mismo eje perpendicular al río:

Casa de máquinas: donde se produce la energía con tres turbinas capaces de turbinar un caudal de diseño acumulado de 700 m³/s.

Vertedero: se compone de siete compuertas, capaces de controlar los caudales en crecida y que tienen la particularidad de llegar hasta el fondo del río, permitiendo la constante renovación de las aguas y evitando la acumulación de sedimento.

Muro de cierre: de 161 metros de ancho.

Completan el proyecto una subestación, que se proyecta en la ribera sur del río Biobío, y una línea de transmisión de 1,5 kilómetros. Cabe destacar que no contempla obras subterráneas, ni tuberías de conducto.

“La principal novedad constructiva será el montaje de las compuertas radiales del vertedero con agua pasando mientras se están montando. Esto se realizará utilizando plataformas móviles. El montaje de estas compuertas es de uso regular en las centrales hidroeléctricas de Brasil y, dado que disminuye los tiempos de construcción, hemos decidido utilizarlo en nuestro primer proyecto en Chile”, detalla Ceppi.


Consulta ciudadana

El lunes 25 de abril de este año, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Biobío aprobó de manera unánime el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto. “En el EIA se identifican más de 50 impactos, con sus respectivas medidas, que serán cumplidas por el proyecto tanto en su etapa de construcción como en su etapa de operación”, detalla Ceppi. A estas medidas reglamentarias se suman las voluntarias que la central ha establecido, como por ejemplo, que las patentes municipales se pagarán en su totalidad en los municipios donde está emplazada la central (Quilaco y Santa Bárbara) y que además, al menos el 30% de la mano de obra de la central estará compuesta por trabajadores locales. Respecto a las comunidades involucradas, “logramos acuerdo con todas las comunidades mapuche pehuenche incluidas en el proceso de la Consulta Indígena. El éxito de la consulta se basa en el acercamiento anticipado que realizamos, que comenzó el año 2014. Con el tiempo a nuestro favor, logramos iniciar una conversación sin prejuicios. Por un lado, la empresa pudo comprender las tradiciones y las necesidades de las comunidades; por otro, las comunidades tuvieron la oportunidad de conocer los alcances y efectos de la central”, comenta el ejecutivo.

En junio del 2015 se inició un proceso de Consulta Indígena, basado en la buena fe entre las partes, lo que dio como resultado el cierre de acuerdos con todas las comunidades que participaron del proceso de acuerdo a los estándares del Convenio 169 de la OIT. “Un punto interesante y novedoso de este proceso fue la presentación de la Central Rucalhue en lengua mapuche pehuenche, conocida como Chedungún, lo que facilitó el mayor entendimiento de las comunidades sobre el proyecto”, finaliza Ceppi.


Ficha Técnica

Mandante: Atiaia Energía.

Ubicación: Región del Biobío, en el río Biobío, entre las comunas de Quilaco y Santa Bárbara.

Año de construcción: 2017.

Inversión estimada: US$ 240 millones.

Caudal de diseño: 700 m³/s.

Tiempo de construcción: 30 meses.
Julio 2016
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Comentarios acerca de este artículo
MARIO RIVAS S AGELEC LTDA. (04/08/2016)
Felicitaciones por demostrar que se puede construir proyectos de esta naturaleza sin alterar el medio ambiente.
Jorge Medina Hanke EIE, PUCV (03/08/2016)
Felicitaciones tanto a los propietarios como a los habitantes vecinos. Es la mejor forma de aprovechar nuestros recursos xnaturales
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