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AISLACIÓN TÉRMICA Y ACÚSTICA
Aportando al buen vivir

Hasta hace algunos años, las constructoras en Chile buscaban marcar una diferencia entre ellas con accesorios como equipamiento de cocina, tinas de hidromasaje y terminaciones varias. Hoy, uno de los valores agregados que más buscan los compradores está relacionado con la eficiencia energética, donde los proveedores de soluciones de aislación térmica y acústica, que se reunieron en un nuevo desayuno de Revista EMB Construcción, tienen mucho que decir.

El consumidor chileno se ha vuelto cada vez más exigente y, en el ámbito de la construcción, hoy ya no se conforma con una estética atractiva de la casa o departamento que está evaluando, sino que además busca confort. No obstante, el desconocimiento en materia de aislación térmica y acústica muchas veces juega una mala pasada en la decisión de compra, por cuanto la educación sobre la importancia de contar con buenas soluciones de este tipo para una mejor calidad de vida, no siempre llega al usuario final.

De acuerdo con Francisca Rodríguez, Product Manager y Arquitecto de Empresas RyR, “sí, hay confusión, principalmente entre las personas naturales, sobre el tema de aislación térmica en particular. Sin embargo, cada día se ve que están más entendidas y eso puede ser producto de la normativa, pues la gente se ha ido interiorizando de a poco y comprendiendo más sobre la relevancia que debe tener la aislación en su decisión de compra”.

Una visión similar comparte Emilio Vargas, Representante Comercial para Chile de Saint-Gobain, para quien, en el ámbito de la estética y las terminaciones, todas las constructoras pueden competir en igualdad de condiciones.

“Entonces, ¿dónde llega la diferencia? En poder ofrecer un producto con eficiencia energética, una diferenciación que aporte no solo a la parte visual sino que, además, en el largo plazo, es decir, en la operación, que sea rentable. Hoy hay muchos más compradores dispuestos a pagar por una casa más cara si tiene una certificación energética, sabiendo que en los 30 o más años que se va a ocupar, es posible recuperar la inversión y, además, tener ganancias por el ahorro energético. El tema de la certificación de construcciones en Europa está muy desarrollado, pero acá ni siquiera lo hemos tocado”, afirma el profesional.

Francisca Rodríguez, EMPRESAS RyR.
Zuki Betancourt, SONOFLEX.
Carolina Torres, ALTERyC.
Harold Cuthbert, KLOBER.
Emilio Vargas, SAINT-GOBAIN.
Javier Garay, CINTAC.
Felipe Irarrázaval, PyT BECTON.
Emilio Barra, RC TECNOVA.
Ricardo Fernández, VOLCÁN.
Diana Kopyscinski, KNAUF CHILE.
Felipe Valdés, AISLAPOL.

Falta de normativas

La apertura comercial de Chile ha sido significativa para el desarrollo del país, sin embargo, también ha permitido el ingreso de productos de todo el mundo, lo cual no es siempre saludable en el mercado de la aislación térmica y acústica que se rige con una normativa muy antigua.

Según relata Ricardo Fernández, Gerente Técnico y de Innovación de Volcán, “los estudios para las primeras reglamentaciones térmicas partieron a fines de los años 80, inicios de los 90, y el último cambio que esta tiene es de ya más de 12 a 15 años. Es decir, estamos trabajando con estándares antiguos, que en su época se hicieron para mantener lo que había. No se ha desarrollado la industria y creo que ahí estamos al debe”.

A su juicio, en Chile falta una decisión política en cuanto a la reglamentación técnica, pese a que ya hay estudios y propuestas validadas por distintas entidades. “Pero hay una decisión política que no se ha tomado y en la medida en que hay una reglamentación se establece el desde, es decir, qué es lo que se debe usar y si se cumple o no. A mí me encantaría el día de mañana comprar una casa o departamento que me dijera claramente cuál es el rendimiento y cuál es mi condición de certificación o el nivel de puntuación, porque eso de alguna manera me va a decir cuál es mi confort acústico y térmico y eso tiene una serie de beneficios en la vida útil de las construcciones, y en la salud de las personas, en síntesis, en el buen vivir”, explica el profesional de Volcán.

En materia de aislación acústica, Zuki Betancourt, Especialista de Comunicaciones de Sonoflex, indica que cada vez que la empresa levanta un proyecto busca explicar al cliente que va a estar en una mejor zona de confort.

“Hoy nadie pregunta qué hay bajo el piso o detrás de la pared, sino que simplemente le gusta el color y un buen revestimiento. Pero nadie dice, por ejemplo, voy a sentir las pisadas o el ruido de mis vecinos, y de ahí surgen las soluciones acústicas a las que algunas constructoras se apegan y cumplen perfectamente, y otras, simplemente por ahorrar costos, no lo hacen”, señala.

Asimismo, Carolina Torres, Planificadora de Proyectos de AlteRyC, sostiene que si bien su empresa está trabajando en función de cumplir con las normativas para estar en línea con las certificaciones, hay ciertas barreras de tope que son externas. “Nos ha pasado mucho que hemos llegado a diversas instituciones y nos han dicho que, por ejemplo, no pueden certificar ciertos productos, o bien que no tienen la capacidad para hacer la validación y, por consiguiente, la certificación. Eso es así especialmente en el tema de membranas, donde nos hemos topado con esta situación”.

Si bien, de acuerdo con Felipe Valdés, Coordinador de Negocios de Aislapol, se ha visto una evolución en materia normativa en los mercados de aislación acústica y térmica que ha redundado en una mejora en el estándar de las construcciones, “creo que todos consideramos que está aún al debe. Por otra parte, el mercado desconoce mucho los beneficios, tanto de la aislación térmica como acústica, y el consumidor final hoy día compra una vivienda sin necesariamente saber de los beneficios que tienen las soluciones constructivas con las cuales se construyó la vivienda. Creo que, junto con que la normativa vaya incrementándose y siendo cada vez más exigente para que todos nosotros subamos el estándar, también tenemos nosotros la tarea de comunicar de mejor forma al consumidor final sobre los beneficios que conllevan todas las soluciones que ofertamos”, explica.


Ahorro v/s calidad

Al igual que en muchos otros rubros, el costo es un factor relevante para las constructoras que, de acuerdo con el profesional de Volcán, muchas veces trabajan bajo un sistema de incentivos que puede llegar a ser perverso y que responde al nivel de ahorros que se puede generar en la obra. “Entonces, al final, no necesariamente están buscando una buena calidad de producto o soluciones constructivas, sino que están viendo más el beneficio del ahorro económico”, comenta.

La misma visión comparte Felipe Valdés de Aislapol, quien afirma que el trabajo del constructor es hacer la obra al menor costo posible y eso es lícito. Sin embargo, el mandante tiene que darse cuenta de que hay ciertos atributos por los que algunas personas estarían dispuestas a pagar más, en la medida en que se lo muestren y garanticen.

“Entonces, si un mandante pide un atributo para llegar a un estándar determinado, eso debe ser bien especificado de manera que el constructor no pueda bajar y reducir costos. Otro tema relevante es que, en el momento de la especificación, hay que ser muy cuidadoso con los equivalentes técnicos, porque eso también es una fuente de problema y hay una confusión. Insisto en que aquí lo más importante en el mercado inmobiliario es que entiendan que estas son herramientas para llegar a su cliente final y ahí es donde tenemos que educar para que el mercado pida, pregunte y exija estándares aceptables”, añade Felipe Valdés.

Según la visión de Harold Cuthbert, Gerente General de Klober, hay dos variables que analizar cuando se piensa en el valor. “Uno es el costo externo, que es lo que tú estás comprando para construir el proyecto, y después vienen los costos internos, que son los mismos costos operacionales que tiene la constructora, los cuales eventualmente se podría controlar más. Ahí va muy asociada la calidad de la mano de obra, porque yo no tengo claro cuánto será el costo extra que debe poner la inmobiliaria por exceso de material dada la mala mano de obra que está usando, o bien porque deben reponer material perdido, robado o mal utilizado.

Efectivamente creo que hay mucha gente que hace la vista gorda en muchas cosas respecto al costo y he visto situaciones en que llega a dar pena el exceso de este por no saber cómo utilizar los materiales”.

Por su parte, Javier Garay, Jefe de Ventas Instapanel de Cintac, indica que a medida en que baja la UF por metro cuadrado, la calidad de la inversión se pone en riesgo. “Una vivienda mal aislada claramente va a tener focos de calefacción, de condensación, y a medida que más baja vas teniendo la UF por metro cuadrado de esa vivienda, de peor calidad y más peligroso es el sistema de calefacción. Al final, una inversión pensada para toda la vida termina siendo todo un peligro y un gasto adicional que en un principio no sabían”.


Educar para crecer

Si bien los proveedores reunidos en este desayuno han hecho esfuerzos por educar al mercado, la realidad es que el conocimiento sobre la relevancia de la aislación térmica y acústica aún no llega a los usuarios finales y se limita al nivel de especificadores, arquitectos y algunos constructores.

Como ejemplifica Felipe Irarrázaval, Director de PyT Becton, “cuando va alguien a ver una casa para comprar, normalmente mira lo que está a la vista, las cerámicas, las manillas, los muebles de cocina, los baños. En eso son muy rigurosos y exigentes, pero cuando uno se pone a medir la aislación térmica es un desastre. Entonces me parece que las cosas importantes deben ser, por un lado, la especificación técnica del producto que se va a instalar, pero también el control de calidad. Ahí creo que hay fallas súper importantes que redundan en que los compradores de esa vivienda están al poco tiempo llamando para ver cómo mejorar esa aislación”.

RC Tecnova ha logrado dar solución a esta problemática mediante la certificación y capacitación constantes de sus instaladores. Según su Gerente de Operaciones, Emilio Barra, “nosotros certificamos instaladores y dictamos cursos de instalaciones para colocar nuestros productos. Además entregamos manuales a nuestros instaladores y educamos a las empresas para la instalación de sus productos. Es decir, tratamos de hacer el recorrido completo para validar la calidad de la instalación de nuestro producto”.

Una estrategia similar es la de Knauf Chile, una empresa que, según su Jefa de Marketing, Diana Kopyscinski, cuenta con instaladores especializados y brinda apoyo a las constructoras para asegurar una buena instalación de su solución.

“El tema de la educación es muy importante, la capacitación debe cubrir desde el arquitecto hasta la constructora, pasando por los maestros e inmobiliaria, de manera que estén todos informados. Yo creo que ahí hay que trabajar mucho en informar y capacitar, pero, adicionalmente, es importante segmentar, pues cada producto tiene su funcionalidad, su nicho, y es importante evangelizar a todo nivel”, comenta la profesional.

Asimismo, Felipe Irarrázaval añade que “hasta hace algunos años en la carreras universitarias como arquitectura o ingeniería, no se dictaban cursos de aislación térmica. Hoy algo hay, se están produciendo cambios y en los últimos años se ha visto una mejora. Creo que estamos avanzando, pero falta, y los fabricantes podemos hacer buenos aportes en esta línea”.


El año de la sustentabilidad

Entre el 2 y el 13 de diciembre, Chile será la sede de la COP25, la mayor conferencia a nivel mundial que busca enfrentar el cambio climático y potenciar temas como la sustentabilidad a todo nivel. Se trata de una materia que no es ajena a la industria de la construcción, incluyendo a los proveedores de soluciones de aislación acústica y térmica, que también están preocupados del medio ambiente y el impacto ambiental de sus soluciones.

En esta línea, Emilio Vargas de Saint Gobain indica que, conscientes de la responsabilidad que le compete a los fabricantes de materiales de construcción en el cambio climático, la empresa se ha preocupado también de vender en el mercado un producto sustentable.

“Con toda la reglamentación que se está haciendo de eficiencia energética, de apoyar en los planes de descontaminación ambiental en el sur, y varios otros que ya están en marcha, la aislación pasó de ser de un requerimiento mínimo a ser una exigencia mucho más alta. Es decir, es mejor invertir en aislación y así ahorrar en calefacción. Entonces, todos los materiales de construcción debieran ir en ese camino y aportar no solo en la construcción, no solo en el confort, sino también al medio ambiente”.

De acuerdo con el profesional, la falta de una normativa específica y la apertura comercial de nuestro país, permiten la entrada de productos sin especificaciones, contra los cuales es muy difícil competir. “Por eso volvemos nuevamente al tema del costo de la obra. Nosotros podemos hacemos el trabajo de especificación, de tratar de poner lo mejor dentro de lo que se acomoda a la construcción, pero al final llega la constructora, que empieza a ver los costos, y hay un conflicto económico con lo cual se empieza a bajar la calidad. Ahí debería estar el ente regulador”, sentencia.

Esta visión es compartida por Ricardo Fernández, para quien es fundamental que todos los participantes presentes busquen formas de promover la creación de reglamentaciones que establezcan los mínimos necesarios y que consideren incentivos para que a las constructoras les sea atractivo diferenciarse de la competencia.

“Creo que todo lo relacionado con el tema térmico y acústico redunda en el buen vivir de las personas, y eso significa menos ausencia en el trabajo, mayor productividad, el dormir bien, niños en mejores condiciones. En fin, es desarrollo. Creo que el camino está bastante claro y ya es un tema decisión de los actores”, comenta el ejecutivo de Volcán.

Un factor positivo en esta materia es el cambio generacional, donde los asistentes concuerdan en que los millenials tienen una visión mucho más cercana con el cuidado del medio ambiente y, consecuentemente, tienen una mayor conciencia sobre la eficiencia energética. “Creo que vivimos un momento propicio para estos temas. Hoy no se habla de cambio climático sino de emergencia climática. Esto va acompañado de sistemas de gasto mínimo o gasto cero, y lo importante es que las empresas tienen que asumir liderazgo y tomar buenas prácticas”, comenta Felipe Valdés de Aislapol.

Comparte esta opinión Emilio Barra de RC Tecnova: “Hoy la gente joven trae cambios, una mentalidad nueva. Innovación y desarrollo es hacia donde tenemos que ir. Más del 30% de las personas al ver un producto se preocupa que sea ecológico pues hay más conciencia. Hay también un gran porcentaje que está dispuesto a comprar al mismo precio e incluso más caro, porque tiene conciencia ecológica”.

“Yo creo que todas las empresas tenemos que soñar con tener productos más sustentables, pero sobre todo, si bien buscamos hacer negocios, lo que más nos mueve es que quienes utilicen nuestros productos estén contentos. La aislación térmica, los productos que vendemos logran eso, más confort y buen vivir, y eso no es un sueño, es una realidad que con poca plata se puede hacer”, concluye Felipe Irarrázaval.

Septiembre 2019
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