Lunes 16 de Septiembre de 2019       •      Dólar= $711,59      •      UF=$28.022,39       •      UTM=$49.033

Paulina Villalobos, experta en Lighting Design
“Resulta urgente modificar los criterios de iluminación obsoletos que existen en Chile”

Socia fundadora del estudio DIAV (Diseño Iluminación Arquitectura Verde) y Directora de la iniciativa contra la contaminación lumínica “Noche Zero”, esta arquitecta especialista en iluminación arquitectónica, es una enemiga acérrima de la sobre iluminación que afecta hoy en día a nuestras ciudades y plantea que resulta primordial -y urgente- cambiar los criterios de iluminación que existen en Chile.
Equipo de DIAV.

El sistema de alumbrado público tiene mucho más potencial que el que se está desarrollando actualmente, señala Paulina Villalobos. A su juicio, uno de los aspectos fundamentales que se debe promover es generar un nuevo criterio de iluminación a nivel país. “Desde la década de 1950, cuando se masificó el alumbrado de las calles en Chile, el criterio que se utilizó fue en función de favorecer la visibilidad y homogeneidad de los automóviles y no de las personas”, explica la arquitecta.

Increíblemente, explica, eso no ha cambiado mucho tras todos estos años: hoy en día la tecnología, los criterios y la normativa siguen siendo bastante añejos. “La verdad es que no existen muchos cuestionamientos o críticas al respecto, especialmente en el desarrollo de proyectos de iluminación en exteriores”, afirma.

Si bien en el caso de los nuevos sistemas tecnológicos se puede observar una masificación de las soluciones LED, aún se continúa utilizando alternativas poco eficientes y altamente contaminantes en materia lumínica. Un caso concreto que menciona la arquitecta: las clásicas lámparas tipo bolas que se ven habitualmente en la calle. “Este sistema ilumina en todas direcciones, salvo donde realmente se necesita; hacia abajo. Eso es cero aporte y una muy mala elección”. En ese sentido, existen múltiples tecnologías nuevas que incluyen una serie de variantes como sistemas inteligentes asociados a regular niveles con sensores de movimiento, volumen, horario, etc. Pero el problema es que los criterios no han cambiado mucho. Paulina Villalobos comenta que no se han generado cambios porque sencillamente lo más “tradicional” está muy internalizado entre la gente y agrega que muchas veces hace falta mayor conocimiento entre quienes toman las decisiones de iluminar las calles. “En este asunto no se trata de elegir un tipo de alumbrado público específico; más bien hay que entender el contexto e incorporar un proyecto”, indica.


Salud, LED, sensores

El tema de la contaminación lumínica generado por la sobreiluminación es recurrente en la actualidad y sus consecuencias no son menores para la salud de la población. “Sobre 10 lux, la persona comienza a tener problemas para producir melatonina de noche y sobre 100, derechamente ya no produce”, lo cual genera enfermedades asociadas a la falta de sueño, explica la arquitecta. Además, mejorar la iluminación pública tiene que ver, entre otras cosas, con que las ciudades sean más habitables, que logren mayor plusvalía, resguardar de manera real el medio ambiente al cuidar la flora y fauna nativas nocturnas, y evitar dañar el patrimonio cultural que representan los cielos estrellados.

Pero no solo eso; el tema de la eficiencia y el ahorro también son vitales: “La contaminación lumínica genera derroche energético y económico”, asegura Villalobos. “En todas las planificaciones urbanas, la iluminación ni siquiera está en el check list; lo que pasa es que cada área relacionada con la planificación de la iluminación y preservación de la luz natural se dedica a cuidar su propio campo y lo que falta es la integración de los conocimientos”, enfatiza.

Concretamente, la profesional afirma que para lograr ahorros sustantivos resulta primordial escoger sistemas LED que incluyan algún tipo de sensor o control de iluminación. “Según un estudio que llevamos a cabo, el ahorro energético en luminarias públicas puede llegar a ser de hasta un 80% asociado a un sistema de control”.

En cuanto al tema normativo, Villalobos advierte que este ámbito debería poder adaptarse a los nuevos descubrimientos, requerimientos y necesidades, en especial, para proteger la salud. Se requiere, además, fijar niveles mínimos y máximos de lux. “El caso de las luminarias LED es un claro ejemplo: no hay una regulación específica al respecto. Se venden solo por eficiencia, pero no hay más criterios profesionales. En muchos lugares se instalan aparatos de color blanco azulado que pueden ser perjudiciales para la salud”.


Noche Zero

DIAV es la oficina a cargo de la organización en Chile de “Noche Zero” y cuenta con la colaboración de más de 50 personas (diseñadores, arquitectos, científicos, astrónomos, ingenieros, ambientalistas). ¿En qué consiste esta plataforma? Su objetivo es preservar el valor de la noche y pensar el futuro de la iluminación de las ciudades. ¿Cómo? Uniendo ciencia, diseño, tecnología, medio ambiente, patrimonio, salud y cultura.

“La única forma de cambiar el criterio es educando”, señala la experta en Lighting Design. Por eso, desde 2012 este colectivo, que incluye a Light Collective (UK) y Zoolighting (USA), se reúne en San Pedro de Atacama para llamar la atención de autoridades y expertos ligados al sector. “Nos dimos cuenta de que debemos abordar esta problemática desde un punto de vista multidisciplinario y tenemos que involucrar a las autoridades que toman las decisiones de ciudad”, señala.

Y para eso, el apoyo de destacados personajes de renombre a nivel mundial resulta vital para lograr la meta de la concientización: por aquí han desfilado miembros de la NASA, Unesco, ESO (European Southern Observatories), National Geographic, International Dark-Sky Association y entidades académicas como la Universidad Técnica de Wismar (Alemania), la Universidad Politécnica de Madrid (España) y la Universidad Católica del Norte.

“Para el evento de 2015, ya tenemos confirmado al célebre doctor británico Russell Foster, experto en el tema de la neurociencia circadiana, dedicado a estudiar los patrones de sueño del cerebro. Además, en materia de medio ambiente contaremos con la presencia de James Fisher, Presidente para Estados Unidos de RIBA (Royal Institute of British Architects) y Director de The Zoological Lighting Institute, quien relaciona cómo la arquitectura y la iluminación afectan la flora y fauna”, concluye Villalobos.

Para tomar conciencia
El 70% de la población mundial morirá sin haber visto nunca la vía láctea.

El 99% del territorio poblado de Europa no puede ver las estrellas.

Solo cinco países tienen regulación lumínica activa en partes específicas de su territorio para la protección de la astronomía.

Algunas ciudades gastan la mitad de su presupuesto en la energía de la iluminación.

La contaminación lumínica emanada desde la ciudad abarca fuera de su radio entre 30 y 40 km sobre el paisaje natural.

Fuente: www.nochezero.org
Noviembre 2014
.......
Comentarios acerca de este artículo
No hay comentarios publicados
Comenta este artículo
Nombre:
Empresa:
Email:
Comentario:
Notificarme de actividad en este artículo
Ingrese los caracteres de la imagen:
Desayunos
AISLACIÓN TÉRMICA Y ACÚSTICA: Aportando al buen vivir
VENTANAS Y HERRAJES: Los desafíos de un mercado altamente competitivo
MERCADO DE PISOS INDUSTRIALES: La unión que hace la fuerza
Contáctenos
Dirección: Sucre 2235,
Ñuñoa, Chile
Teléfono: (562) 2433 5500
Email: info@emb.cl
Visite también:
© Copyright 2019 Editora Microbyte Ltda.